Día de la Hispanidad 2018

Moncloa miente: ni Pastor ni García-Escudero recibieron indicaciones para situarse al lado de los Reyes

Pedro Sánchez
Pedro Sánchez saluda a los Reyes.

La decisión de Pedro Sánchez y su mujer de situarse junto a los Reyes de España en la recepción del 12-O cada vez se complica más. Y ahora, ya no por el hecho insólito de ocupar un puesto improvisado en la recepción real, sino por las falsas disculpas que está filtrando Moncloa para intentar culpar a otros del espectáculo ofrecido. Ni es cierto que Zarzuela marcase un protocolo para que el presidente y su mujer ocupasen escena mediática junto a los Reyes. Ni es cierto que nadie hubiese comunicado, ni a Ana Pastor, ni a Pío García-Escudero, ni a ninguna otra autoridad del Estado ningún plan para situarse al lado de los Reyes.

OKDIARIO ha podido confirmar la falta de veracidad de algunas de las versiones que se han deslizado en los últimos días para justificar lo que fue una decisión tomada única y exclusivamente por el presidente del Gobierno por parte de fuentes del entorno cercano a la Presidencia del Congreso y del Senado.

Moncloa ha sido la encargada de filtrar la versión de que el error protocolario de Sánchez fue provocado por culpa de Ana Pastor. Según esta versión, quien habría inducido al equívoco de Sánchez fue Ana Pastor, presidenta del Congreso, a quien se le habría indicado por parte del protocolo de la Casa Real que debía esperar unos minutos junto a los Reyes y el resto de representantes de los tres poderes del Estado que la seguían para que se pudiera realizar una fotografía de todos ellos juntos. Según esa misma versión, el objetivo final era que el Rey apareciera, tras la reprobación del Parlamento Catalán, con la imagen de un respaldo unánime por parte de los poderes Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.

Pues bien, en el entorno de la Presidencia del Congreso y del Senado que, en teoría, debían protagonizar esa foto de unidad, en absoluto se comparte que se les hiciera la más mínima indicación para situarse junto a los Reyes ni con el propósito de la foto ni de ningún otro objetivo. De hecho, niegan que nadie de Zarzuela plantease un protocolo similar tampoco a las autoridades judiciales (Consejo General del Poder Judicial o Tribunal Constitucional) para obtener esa instantánea, una cuestión, por otro lado, totalmente gratuita, cuando la foto se podría haber tomado en cualquier otro momento del acto y no interrumpiendo el besamanos ni haciendo que el presidente del Gobierno y su mujer se colocaran a dar la mano junto a los Reyes como si compartiesen la recepción oficial.

Desde Presidencia del Congreso y del Senado en absoluto se comparte que se les hiciera la más mínima indicación para situarse junto a los Reyes

La versión de Moncloa completaba su relato ficticio asegurando que tras esperar los Reyes a que terminara la sesión fotográfica inicial, entró en la zona de recepciones Pedro Sánchez con su esposa, Begoña Gómez. Y que tras saludar a los Reyes se colocaron a su lado, tal y como se le habría indicado por Zarzuela. Esa versión se completa con la afirmación de que la presidenta del Congreso fue quien saludó a los Reyes y a Sánchez pero que, pese a las indicaciones de que debía esperar en esa posición, continuó caminando en vez de aguardar junto a los Reyes.

Fuentes de primer nivel cercanas al desarrollo del acto han negado a este diario este punto y han señalado que nadie realizó ninguna indicación que alterase el protocolo oficial del 12-O, el mismo, por cierto, que ya conocía de sobra Pedro Sánchez, por las indicaciones previas que siempre realiza Zarzuela antes de cada ceremonia. Es más, han indicado a este diario que llegaron "a pensar que era Moncloa la que podría haber alterado el protocolo sin haber avisado".

Pedro Sánchez no tardó en culpar al resto de su actitud en la propia recepción. Y señaló que “he hecho lo que me han dicho”. Las versiones filtradas desde Moncloa afirman que, tras romperse el protocolo, un asistente de la Casa Real indicó a Sánchez que abandonara su puesto junto a los Reyes y pasara al otro salón, mientras el Rey indicaba al presidente del Poder Judicial, Carlos Lesmes, que esperara a la supuesta foto.

Pero lo cierto es que Ana Pastor no pudo romper ningún protocolo especial porque nadie le comunicó la existencia de ningún protocolo diferente. Exactamente igual que Pío García-Escudero.

El comunicado de la Casa Real

La Casa Real emitió el sábado -día siguiente al 12-O- un comunicado para aclarar lo ocurrido. Zarzuela, haciendo lo que debe hacer la Casa Real, que es disipar tensiones, señaló que "ante las interpretaciones surgidas a raíz del malentendido producido durante el saludo de Sus Majestades los Reyes y el presidente del Gobierno y su esposa, doña Begoña Gómez, la Casa de Su Majestad el Rey quiere aclarar lo siguiente: tal y como esta Casa informó ayer (viernes), el presidente del gobierno y su esposa siguieron en efecto y en todo momento las indicaciones de la Casa de Su Majestad el Rey, que fueron las de que permanecieran en el Salón del Trono del Palacio Real con Sus Majestades, hasta que los siguientes invitados llegaran a las inmediaciones de dicho salón para proceder al tradicional saludo a los Reyes”. Sin hacer más alusión a otras versiones. Y destacando, efectivamente, que Sánchez y su mujer hicieron lo pedido. De hecho, se les pidió que abandonaran la escena tras situarse junto a los Reyes.

“Como quiera que la presencia del resto de invitados quedó restablecida de forma inmediata, el ritmo habitual de saludo fue recuperado sin solución de continuidad, y se produjo la situación sobrevenida a la que se hace referencia", añadió la nota oficial.

Se trata, además, de la segunda versión impulsada desde Moncloa que ha trasladado a otros la responsabilidad de Presidencia del Gobierno en lo ocurrido en la recepción del 12-O. La primera de estas versiones fue aportada el mismo viernes mientras las redes se repartían entre la critica y el humor por el protagonismo de Sánchez. Y esa versión señalaba que Sánchez, en el mismo acto, se había dirigido a un grupo de periodistas presentes para restar importancia al hecho y para asegurar que había seguido en todo momento las indicaciones del personal de la Casa del Rey. La versión, evidentemente, escondía una contradicción. Porque, si hizo siempre lo que le dijeron, ¿por qué tuvo que salir el asistente a retirarle?

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