El retorno del Rey

El Rey Juan Carlos I regresa a España por primera vez en dos años

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Juan Carlos I ha aterrizado en el aeropuerto de Peinador (Vigo) y pisa España tras casi dos años de destierro en Abu Dabi. El viejo monarca ha realizado el vuelo en un jet privado de lujo que en la mañana de este jueves partía de la capital de Emiratos Árabes Unidos. Minutos antes, en vuelo regular, había llegado la infanta Elena, que ha esperado a su padre a pie del avión, le ha visto cómo bajaba la escalerilla sin ayuda de un tercero y, una vez en el suelo, se ha fundido con él en un abrazo. Los dos pasarán estos días en Sangenjo hospedados en la casa del empresario Pedro Campos, fiel amigo del Rey emérito, presidente del Real Club Náutico y ex patrón del Bribón.

El regreso de Juan Carlos I a España después de 655 días está rodeado de una gran expectación mediática. Y su llegada no ha defraudado. El avión se ha parado frente a las cámaras de televisión, que han podido captar un plano frontal, con los escoltas convenientemente apartados, y grabar al Emérito bajar la escalerilla por su propio pie, sin ayuda de muletas ni de un tercero.

Simbólico ha sido también el intenso abrazo que ha protagonizado con su hija Elena, el único miembro de la familia que se ha desplazado hasta Vigo para recibirle. Tras el abrazo, una reverencia que tampoco ha pasado desapercibida para las cámaras que han inmortalizado el momento.

Durante su estancia en Sangenjo, va a estar acompañado por una cápsula de seguridad policial conformada por, al menos, cinco vehículos, dos motocicletas, varios drones, una lancha y un total de veinte agentes policiales. Estos medios han sido aportados por tres instituciones: la Casa de Su Majestad el Rey, el Ministerio del Interior y la Policía Local de Sangenjo.

Los puntos más vigilados del municipio gallego serán la vivienda de Pedro Campos, que es el lugar en el que el Rey Juan Carlos se va a alojar hasta el domingo, y el Club Naútico de Sangenjo, ubicación a la que tiene pensado ir durante estos días. Al ser dos sitios públicos en los que ya se ha anunciado que el monarca hará acto de presencia, la seguridad está siendo una máxima para evitar cualquier contratiempo. Los momentos más delicados son los transportes entre estos dos puntos, sobre los que tan sólo hay una distancia de dos kilómetros.

Tras el fin de semana en Galicia, el Rey emérito se verá el lunes con su hijo, Felipe VI, en Zarzuela, la que ha sido su residencia durante 40 años, pero en la que se le ha impedido pernoctar. En la carta que remitió a su hijo el 7 de marzo pasado y que la Casa del Rey hizo pública, Juan Carlos I ya indicaba que pensaba fijar su residencia en Abu Dabi, pero que viajaría con frecuencia a España – “a la que siempre llevaré en el corazón”- para “visitar a la familia y amigos”. El ex monarca en ningún momento insinuaba en la misiva su intención de fijar su domicilio en Zarzuela. Todo lo contrario, afirmaba: “Tanto en mis visitas como si en el futuro volviera a residir en España, es mi propósito organizar mi vida personal y mi lugar de residencia en ámbitos de carácter privado para continuar disfrutando de la mayor privacidad posible”.

Don Juan Carlos pretende aprovechar su paso por Zarzuela para recuperar algunos documentos, recuerdos y objetos que dejó cuando abandonó su residencia palaciega en agosto de 2020 y fijó su actual domicilio en la isla privada de Zaya Nurai, en aguas del Golfo Pérsico.

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