Interior hace firmar a los abogados de oficio de Ceuta como «tutores legales» de los menas: «Es una aberración»
Los abogados de oficio de Ceuta denuncian que el formulario de triaje les atribuye irregularmente ser tutores
"Hay malestar pues dicen que el formulario vino de Europa, quizás alguno del Ministerio que no sabe traducir", denuncian los letrados
El formulario que la Policía Nacional cumplimenta durante el triaje de los menores extranjeros no acompañados que llegan a Ceuta identifica como «tutor legal» al abogado del turno de oficio que los asiste, con su nombre, apellidos y documento de identidad. Los letrados, que firman el papel al terminar cada asistencia, han empezado a leerlo con detenimiento y el malestar se ha extendido entre ellos. «Es todo una aberración», ha resumido a este diario uno de los abogados afectados.
A su juicio, el documento traslada a los letrados una responsabilidad que no les corresponde. «Como no han visto a nadie a quien le puedan echar la culpa, pues venga, los abogados», ha denunciado. Y ha añadido el motivo que, según él, explica el cambio: «Para evitar responsabilidades».
El procedimiento se repite a diario. Cada jornada hay un turno de guardia para acudir al CATE –el Centro de Atención Temporal de Extranjeros–, donde se realiza el triaje de los menores. Allí intervienen un agente de policía, un traductor y el abogado.
Es el policía quien formula las preguntas y rellena el formulario. Después se lo entrega al letrado para que lo firme. Con el volumen de asistencias acumulado en las últimas semanas, muchos no habían reparado en lo que decía el papel.
«Tú siempre piensas que todo es correcto», ha explicado el abogado. «Ya desde la semana pasada hay bastante malestar entre los abogados porque cuando han empezado a leer lo que estaban firmando han dicho: es que yo no soy el tutor legal».
El letrado ha recordado que esa figura no se adquiere con una firma. «Para ser tutor legal tiene que haber una resolución judicial», ha subrayado. En Ceuta, ha insistido, «el que es tutor legal es la ciudad».
El documento, al que ha tenido acceso este diario, incurre además en otra contradicción. Define al abogado como representante profesional, distinto de asesor jurídico. «Tú como abogado, eres asesor jurídico», ha replicado. «Ese documento está mal redactado». Indican que esa labor podría recaer en las ONG pero tampoco está siendo así.
El triaje lo lleva a cabo la Ciudad Autónoma, pero el formulario lo cumplimentan agentes que dependen del Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska. Para el abogado, en este asunto ambas administraciones van de la mano: «El Ministerio del Interior y el área de menores de la ciudad son lo mismo, ya que la directora de Menores de la Ciudad Autónoma fue hasta septiembre presidenta local del PSOE».
Triaje en Ceuta
El formulario nace del Pacto Europeo de Migración y Asilo, que se aplica en España desde el 12 de junio de 2026. La norma ha introducido un triaje común en toda la UE para quienes cruzan la frontera sin permiso de entrada, que incluye reconocimiento médico, examen de vulnerabilidad, identificación, datos biométricos y la cumplimentación de un formulario. España ha mantenido el plazo de 72 horas.
Un artículo del reglamento enumera los datos que deben recoger las autoridades: nombre, fecha y lugar de nacimiento, género, nacionalidad, países de residencia anteriores, lenguas habladas o el motivo del triaje, entre otros. En ningún punto aparece la figura del tutor legal. Sin embargo, se incluye ese dato donde cuelan al abogado.
El formulario que firman los abogados de Ceuta, en cambio, omite el motivo del triaje, idiomas y los países de residencia previos. Sólo consigna el lugar de nacimiento, Marruecos en el caso consultado. Le falta lo que exige la norma y le sobra lo que no pide: un galimatías administrativo que nadie ha sabido explicar a los letrados.

La preocupación tiene una traducción económica. Hasta ahora, cuando un menor tutelado causa daños, por ejemplo en una pelea con trabajadores de las ONG que gestionan los centros, el fiscal de menores pregunta al perjudicado si quiere reclamar. El forense valora las lesiones y se fija una cantidad: «Le puede decir 50 o 100 euros, o las gafas, 200», ha ilustrado el abogado.
Esa indemnización la ha abonado siempre la Ciudad Autónoma como tutora, la autoridad local. Con su nombre en la casilla de tutor legal, los letrados temen que esa carga pueda acabar recayendo sobre ellos. «No sé por qué quieren hacerlo», ha lamentado.
Los abogados han convocado una reunión en el Colegio de Abogados de Ceuta para aclarar el funcionamiento del triaje. Algunos ya han decidido presentar allí el formulario porque, a su juicio, «no es normal».
Menores no acompañados
La polémica llega en plena crisis inmigratoria. Desde la entrada masiva del 30 de julio, la ciudad ha visto desbordada su red de acogida. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, cifró el 15 de septiembre en 2.048 los menores filiados, con sólo diez expedientes iniciados, y admitió que entre 700 y 1.000 seguían deambulando por Ceuta.
El abogado ha sido testigo de esa improvisación. Durante una guardia en agosto, ha relatado, la policía acogía a niños de siete u ocho años, pero a unas niñas de 15 les dijeron: «Vete andando hasta la frontera para ir allí a las naves de la Cruz Roja».
«Es que están en la calle», ha insistido. «Veo en la Gran Vía niños sentados ahí». Los triajes se están realizando ahora en El Tarajal, igual que las devoluciones.
En Ceuta, la frontera ya no solo se cruza a nado o por el espigón. Para los abogados de oficio también se esconde en una casilla de un formulario que nadie leía. Desde que empezaron a hacerlo, la firma más rápida de la guardia se ha convertido en la que más les quita el sueño.