Tribunales

El infierno de los jueces del Supremo en Cataluña: «Uso mascarilla porque me reconocerían en la calle»

Los magistrados sufren el señalamiento de políticos, humoristas y trols en redes

"Si paseo por Barcelona a cara descubierta me lanzarían insultos y escupitajos", dice un juez

jueces amnistía
Jueces.

Los jueces dan la voz de alarma ante el infierno que viven cuando tienen que viajar a Cataluña. Varios magistrados contactados por OKDIARIO relatan que sus viajes a Barcelona y al resto de provincias catalanas están lejos de la normalidad. «Estoy seguro de que si paseo con la cara descubierta por las calles me reconocerían al poco rato y aparecería alguna persona lanzándome un escupitajo o grabándome en vídeo mientras me insultan. Un vídeo que al instante estaría circulando por todas las redes sociales para causar todo el daño posible. Prefiero usar mascarilla o bufanda para evitar que me identifiquen», comenta un juez.

A pesar de que la sentencia del Tribunal Supremo del procés se dictó en 2019, la crispación y la polarización de la población en Cataluña está a la orden del día. El impulso de una Ley de Amnistía no se está notando precisamente en una mejora de la convivencia, señalan las fuentes consultadas.

Los jueces se quejan de los señalamientos públicos que hacen miembros del Gobierno y diputados del Congreso. A eso se suma el escarnio que sufren en programas de televisión y radio. En particular, semana a semana, la televisión pública catalana, TV3, tiene un programa de imitaciones llamado Polonia que se mofa de los magistrados. En los últimos sketches los magistrados del Supremo aparecen ridiculizados como vedettes de la película Showgirls, en tazas del inodoro o con testículos gigantes. El último que ha entrado en el programa ha sido el juez Joaquín Aguirre, que desde el juzgado de instrucción 1 de la capital catalana investiga la conexión rusa del independentismo, entre otros temas.

Otros feos que han sufrido han sido pintadas en las carreteras acusándoles de «prevaricación» y belenes vivientes con personas disfrazadas con togas de juez a modo de diablos.

Insultos en redes

Tras la decisión de poner en la diana con sus nombres y apellidos de PSOE, Junts, ERC, Sumar, Podemos y Bildu, las redes sociales también se han incendiado. Los acólitos de estos partidos izquierdistas han lanzado su odio contra los magistrados en los últimos días. En algunos casos son insultos duros, pero también se han llegado a registrar amenazas contra su integridad física.

Han sufrido esta cacería jueces como Manuel García-Castellón, Carlos Lesmes, Carmen Lamela, Manuel Marchena, Pablo Llarena, Concha Espejel y Joaquín Aguirre, entre otros. «Hijos de puta», «delincuentes», «criminales», «fascistas» y «franquistas» son algunos de los improperios que les dedican con frecuencia estas semanas en la Red.

Marchena, Llarena y García-Castellón, ridiculizados en TV3.

Los jueces descartan llevar ante los tribunales estos ataques porque sería darles más protagonismo. Se limitan a impulsar comunicados del Consejo General del Poder Judicial (CPGJ) o de sus respectivas Salas de Gobierno. No obstante, tiempos atrás sí han llegado a denunciar judicialmente mensajes recibidos en redes sociales o encontronazos con independentistas radicalizados en la calle. Se trata de procedimientos que aún están vivos, pero que los jueces se temen que podrían ser objeto de la Ley de Amnistía.

«Una patada en la boca»

La carrera judicial, como ya ha dicho en numerosos pronunciamientos, lamenta profundamente esa decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de hacer un borrado de los delitos cometidos. Sienten que es «una patada en la boca» tras todo el trabajo realizado y, además, en algunos casos, se trata de causas que les tocan de cerca.

Las acusaciones de lawfare se suman a este acoso a los jueces, especialmente en Cataluña. Cada paso que dan se somete a la crítica de los políticos y esto hace que sus figuras acaben en programas de humor que ve gran parte de la población catalana. Aunque prefieren mantenerse en un segundo plano y no ocupar la escena pública, la izquierda les ha empujado al primer plano informativo. Los rostros de los magistrados que antes eran totalmente desconocidos ahora son reconocibles por buena parte de la sociedad catalana.

Aunque los jueces consultados remarcan que hay mucha diferencia con la situación que era vivir en el País Vasco en los años duros de ETA, subrayan que, de no tomar medidas por la seguridad, un paseo por las calles de Cataluña podría acabar en una desgracia.

Mofas y vídeos falsos

«Hay carta blanca con los jueces. Los representantes públicos, lejos de defender nuestro Estado de derecho, nos ponen a los pies de los caballos. Es una vergüenza», exponen algunas de las voces pulsadas. Recuerdan que, en Cataluña, Ómnium Cultural ha difundido un vídeo de un falso informativo en los que se dice que la Fiscalía pide 15 años de inhabilitación al juez Manuel García-Castellón. Este magistrado también ha sido criticado en múltiples webs independentistas por sonreír en un receso de su trabajo. Difundieron un vídeo sin sonido en el que hablaba de forma amistosa con un fiscal en el caso Villarejo.

Como telón de fondo están frases muy duras que han salido de altos cargos del Gobierno como Teresa Ribera, vicepresidenta tercera del Ejecutivo. Afeó la «querencia» de García-Castellón a pronunciarse en «momentos políticos sensibles». «Yo sería muy cauta con respecto a la manera en la que se estaba pronunciando este juez, que, como digo, nos tiene acostumbrados a que siempre se incline en esta misma dirección», destacó la titular de Transición Ecológica olvidando las múltiples investigaciones que ha abierto contra el Partido Popular.

Lo último en España

Últimas noticias