El Gobierno a PDeCAT y ERC: “No queremos aplicar el 155, pero no nos obliguéis a hacerlo”

Sánchez-Torra
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el jefe de la Generalitat, Quim Torra. (Foto: EFE).

El Gobierno de Pedro Sánchez no quiere cruzar la línea del 155. Lo ha dejado claro esta misma semana en el Congreso. Pero lo cierto es que ya ha trasladado el mensaje al Govern y a los partidos golpistas de que si no queda más remedio, lo aplicará. Fuentes conocedoras de los contactos entre el PSOE y esas formaciones confirman a OKDIARIO que ya se ha filtrado el mensaje al bloque separatista. Y que el contenido de la comunicación es nítido: “No queremos aplicar el 155 pero no nos obliguéis a hacerlo”.

Los socialistas no quieren romper su estructura de apoyos que les permitió llegar al poder: una estructura en la que se han apoyado, entre otros, en PDeCAT y ERC, ambas formaciones activas en el impulso del golpe separatista. Pero también saben que si descartan del todo la aplicación del artículo 155 en Cataluña, el impacto electoral puede ser tan duro para el PSOE que ya no pueda recuperarse en futuras citas ante las urnas.

Por eso han marcado las reglas del juego a los golpistas. Y es que si la escalada de violencia en esta región continúa, si los Mossos no cumplen con su función -al menos, mínimamente- y Quim Torra prosigue en su campaña de lanzamiento e incitación al golpe, el Ejecutivo no mirará hacia otro lado y sacará la conclusión de que debe armarse con argumentos para recuperar votantes por el flanco constitucionalista.

El mensaje ya ha llegado. Y por eso las filas socialistas han empezado a prepararse para lo peor. Por eso la portavoz del Comité Electoral del PSOE, Esther Peña, ha empezado ya a preparar el camino y en su última rueda de prensa no negó que el Gobierno esté ultimando un estudio sobre las medidas que puede adoptar dentro del marco constitucional para que la “conculcación de derechos” que, a su juicio, se ha producido en Cataluña con la “complacencia” del Gobierno autonómico y la “dejación de funciones” de Torra tengan “consecuencias importantes”.

El argumentario del PSOE, así, ha empezado a prepararse para una transición. Y ha incluido la crítica a las declaraciones de Torra alentando a una “insurrección violenta como vía de solución”. Los socialistas ya ven estas expresiones como un “error”, un “absoluto disparate” y una “gran temeridad”.

Es más, incluso señalan que los cortes de carreteras y disturbios organizados por los Comités de Defensa de la República (CDR) deben tener consecuencias, porque “ni se pueden cerrar las vías, ni se puede acabar con la libre circulación de los ciudadanos”.

El plan es sencillo: si no se pueden apoyar electoralmente en los separatistas, deberán emprender el camino contrario. Pasar de la noche al día. Algo que requeriría aplicar ese 155 y, además, hacerlo extenso para tener tiempo de intentar convencer a los electores de que no se ha tratado de un simple juego electoral, sino de que se creyó en el diálogo y han sido los golpistas los que han traicionado ese intento.

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