El ex CEO de Plus Ultra también confirma que pagaban a Zapatero para conseguir el rescate
Roselli asegura que le contrataron para "presionar a la SEPI" y lograr el rescate
El ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha vuelto a situarse en el centro de la investigación judicial sobre el rescate público a Plus Ultra. El ex consejero delegado de la aerolínea, Roberto Roselli, ha declarado este martes en la Audiencia Nacional que la cúpula de la compañía sabía que el destino final de una comisión de 530.000 euros era el «grupo Zapatero».
Según ha explicado sin ambages ante el juez José Luis Calama, la aerolínea contrató al exmandatario socialista para «presionar a la SEPI» y conseguir así la ayuda estatal de 53 millones de euros.
La declaración de Roselli ha durado tres horas y se ha producido un día después de que el ex presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, ofreciera ante el mismo magistrado un testimonio similar.
Ambos ex directivos han coincidido en apuntar a una comisión del 1% vinculada al rescate, aunque ninguno ha sabido precisar qué gestiones concretas realizó Zapatero, con quién habló ni qué recorrido tuvo la supuesta intermediación.
Comisión del 1%
Roselli se ha ratificado en el escrito que remitió al juez el pasado mes de julio, en el que ya confirmaba el pago del 1% al ex presidente a través de las empresas del empresario Julio Martínez Martínez, señalado como interlocutor del entorno de Zapatero.
El propio Roselli ha explicado que los directivos de Plus Ultra daban por hecho que, a partir del contacto de Martínez Sola con el ex mandatario, la relación con el «grupo Zapatero» quedaba establecida.
A diferencia de Martínez Sola, quien sí relató haber mantenido una llamada telefónica con Zapatero en 2020, Roselli ha asegurado que él nunca habló directamente con el ex presidente socialista, aunque sí estuvo al tanto de aquella comunicación.
También ha calificado de «irrelevantes» los informes que remitía Zapatero, y ha insistido en que, pese a ello, la aerolínea seguía pagando con el objetivo de conseguir el rescate.
El ex consejero delegado ha aprovechado su comparecencia para aportar detalles biográficos y personales. Ha explicado que dejó su cargo en la compañía en julio de 2025 y que decidió trasladarse a vivir a España después de sufrir dos intentos de secuestro. Además, se ha comprometido a entregar a la investigación abundante documentación adicional, entre correos electrónicos y mensajes que, según ha dicho, respaldan su versión de los hechos.
Rescate de la SEPI
El caso se remonta a la primavera de 2020, cuando Plus Ultra, sumida en dificultades financieras agravadas por la pandemia, solicitó ayuda al entonces influyente Zapatero para acceder a fondos públicos. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) terminó concediendo el rescate de 53 millones de euros en marzo de 2021, una operación que la Audiencia y la Fiscalía investigan ahora por posibles delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales, derivados de la devolución de préstamos anteriores.
En su declaración, Roselli ha aportado también información sobre el papel de Rodolfo Reyes, antiguo máximo accionista de la aerolínea. Según ha descrito el propio ex directivo en el escrito remitido en julio, al asumir el control de la gestión detectó «graves irregularidades acontecidas en Venezuela por parte de Rodolfo Reyes», a quien las conversaciones analizadas por la Policía señalan como la persona que propuso originalmente recurrir a la ayuda de Zapatero.
El juez ha pedido numerosos detalles sobre el papel de Reyes, sobre quien parte de la responsabilidad de las presuntas irregularidades con los préstamos internacionales previos al rescate se ha ido desplazando a lo largo de la instrucción.
La investigación mantiene a Zapatero en lo que varios medios han descrito como el «vértice» de una presunta trama de influencias en torno al préstamo público, una posición de la que el ex presidente se ha desvinculado por completo en todas sus comparecencias. El ex líder socialista ha negado siempre tanto haber intermediado en el rescate como haber mantenido la conversación telefónica que le atribuye Martínez Sola.
Paralelamente, Zapatero permanece imputado en otra pieza de la causa por presunto contrabando y fraude fiscal, a raíz del hallazgo de joyas valoradas en 1,3 millones de euros en una caja fuerte de su oficina. Ambos frentes judiciales alimentan una investigación que se ha ido ampliando desde que, en abril de 2020, la aerolínea comenzó a buscar apoyos políticos para sortear su crisis financiera.
Con la comparecencia de Roselli, la Audiencia Nacional suma ya dos testimonios de peso que apuntan en la misma dirección, aunque coinciden también en una notable laguna: la falta de pruebas concretas sobre las gestiones que realmente habría realizado el ex presidente. Esa distancia entre lo que se afirma y lo que se puede demostrar será, previsiblemente, el terreno donde se libre la siguiente batalla judicial, mientras el juez Calama sigue reclamando documentación y nuevos testigos para cerrar un círculo que cierra el cerco sobre Zapatero.