Escándalo judicial en Valencia: una juez condena a la rival de su marido en un pleito científico
La doctora condenada había denunciado previamente al marido de la magistrada
El segundo condenado fue víctima de un despido improcedente por parte del marido de la magistrada

La magistrada Concepción Ceres Montés actuó como presidenta del Tribunal de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia en el juicio contra la doctora e investigadora Almudena Ramón y Eduardo Ruiz, director del Centro de Investigación Médica en Regeneración Celular (CIMERM). Ambos fueron rivales durante años y vivieron numerosos enfrentamientos con el esposo de la presidenta del tribunal, Rubén Moreno Palanques, a causa de sus respectivas investigaciones científicas. Según fuentes del proceso, constituye un caso claro de abstención de la magistrada que, sin embargo, no se dio.
El prolongado enfrentamiento, que arranca en 2006, dio lugar a la presentación de una denuncia y a un despido considerado «improcedente» por la justicia. Debido a lo que sucedió entre los condenados y el esposo de la magistrada Ceres, ella tenía que abstenerse, según fuentes del proceso, que citan el artículo 219 de la LOPJ y enfatizan que se violó de manera clara. Estas mismas fuentes entienden que la magistrada ocultó su vínculo marital con el doctor Rubén Moreno Palanques para permanecer al frente del tribunal enjuiciador.
La doctora Almudena Ramón ha sido condenada en definitiva por un tribunal presidido por la esposa de su rival e histórico enemigo, expresidente de la Agencia Española del Medicamento, exsenador y actualmente miembro del Consejo de Administración de RTVE, Rubén Moreno. Ahora, según fuentes jurídicas consultadas por OKDIARIO, la doctora condenada por un delito de «fraude» tiene en su mano la posibilidad de iniciar un incidente de nulidad, ante instancias judiciales superiores, para solicitar que se anule la sentencia condenatoria.
En esta escalada de rivalidades y enfrentamientos que datan del año 2006, la doctora Ramón llegó incluso a demandar a Rubén Moreno por «sustracción» de un mono con el que ella realizaba los ensayos clínicos. Según lo que dijo la doctora en su momento, la desaparición del mono dinamitó el éxito del ensayo clínico que Almudena Ramón estaba llevando a cabo con trasplantes de médula en monos parapléjicos. El objetivo era reparar lesiones medulares y recuperar movilidad, un paso previo en la investigación, antes de aplicar el tratamiento en humanos. El caso fue finalmente archivado.

Por su parte, Eduardo Ruiz trabajó en el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia, cuando Rubén Moreno era el director del mismo. Ruiz, alineado con la doctora Ramón, fue despedido de forma fulminante por el marido de la magistrada en 2006. Posteriormente, la Justicia dictaminó que había sido «improcedente».
Almudena Ramón y Eduardo Ruiz pueden interponer un incidente de nulidad ante instancias judiciales superiores. Sus respectivas defensas, al desconocer el vínculo marital de la magistrada y el doctor Rubén Moreno, no solicitaron en su momento la recusación de la presidenta del Tribunal que ha acabado condenándolos por «fraude» tras la denuncia de tres pacientes a los que habrían aplicado un tratamiento fruto de sus investigaciones.
Otras fuentes jurídicas señalan que el caso tiene todos los elementos necesarios para presentar una denuncia ante la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y para abrir un expediente que podría llevar a una sanción para la magistrada Ceres.