Los veterinarios advierten a los dueños de perros: cuando llueve mucho fuera, toma estas precauciones en el paseo
Las lluvias intensas no solo alteran nuestra rutina diaria, sino que también ponen en riesgo la salud de los perros. Un paseo bajo la lluvia puede aumentar significativamente el riesgo de problemas en la piel y los oídos de estas mascotas. La humedad prolongada en el pelaje y las mucosas altera el equilibrio natural de la piel y facilita la aparición de bacterias y hongos.
Los datos clínicos citados por expertos indican que infecciones por levaduras como Malassezia y casos de otitis pueden aumentar hasta un 70% en temporadas de lluvias continuadas.
Por ello, los veterinarios insisten en la necesidad de aplicar medidas preventivas claras para evitar que una rutina cotidiana termine en una visita urgente a consulta.
Paseo de perros con lluvia intensa: adaptaciones clave para evitar enfermedades
Durante los episodios de precipitaciones, los especialistas recomiendan introducir cambios específicos en la rutina de paseo. Una de las medidas más eficaces es el uso de capas impermeables, que reducen la cantidad de agua que alcanza el subpelo del animal y facilitan el secado posterior.
Además, es fundamental evitar que el perro entre en contacto con charcos o zonas de agua estancada. Estos espacios actúan como focos de bacterias y parásitos. En caso de contacto accidental, se aconseja lavar las patas con agua y jabón al regresar a casa para eliminar posibles agentes patógenos.
Otro aspecto clave es el comportamiento del animal. Algunos perros muestran rechazo a salir con lluvia. En estos casos, los veterinarios recomiendan utilizar refuerzo positivo como premios o estímulos agradables, para lograr que realicen sus necesidades sin generar estrés innecesario. El uso de paraguas o zonas cubiertas también puede ayudar a acortar la exposición.
Peligros para perros cuando llueve mucho: infecciones, parásitos y riesgos ocultos
Los expertos de Pasión Veterinaria informan de que cuando el pelaje permanece mojado, el pH de la piel se desequilibra y facilita el crecimiento de hongos y bacterias. Entre las afecciones más comunes se encuentra la dermatitis por levaduras, que se manifiesta con enrojecimiento, picor intenso y un olor característico.
También existe riesgo de enfermedades más graves como la leptospirosis, asociada al contacto con agua contaminada por orina de roedores. Esta patología puede afectar órganos vitales como el hígado y los riñones.
Por otro lado, el césped húmedo favorece la presencia de larvas parasitarias como los anquilostomas, capaces de penetrar a través de las patas. Las almohadillas, por su parte, pueden desarrollar pododermatitis si la humedad se mantiene entre los dedos.
Las orejas representan otro punto crítico, especialmente en razas con pabellones caídos. El agua acumulada en el canal auditivo es una de las principales causas de otitis infecciosas durante esta época.
Qué hacer después del paseo con lluvia: cómo secar a tu perro y prevenir otitis e infecciones
La medida más eficaz para prevenir estas afecciones es un secado completo tras cada salida. Los expertos recomiendan aplicar el denominado «doble secado»: primero, retirar el exceso de agua con una toalla de microfibra y, después, utilizar un secador a temperatura baja o tibia.
Es esencial que el aire alcance la raíz del pelo para eliminar cualquier resto de humedad. Además, se debe prestar especial atención a zonas críticas como los espacios entre los dedos, las uñas y los pliegues cutáneos.
En cuanto a los oídos, se aconseja el uso de limpiadores secantes específicos de uso veterinario que ayuden a restablecer el equilibrio del canal auditivo. De forma complementaria, reforzar la dieta con ácidos grasos Omega-3 (EPA y DHA) contribuye a mejorar la barrera cutánea y aumentar la resistencia frente a agentes externos.