Cumbre Hispano-Lusa

El ‘ecologista’ Sánchez contaminará lo mismo que 100 coches por ir en Falcon a Valladolid

Pedro Sánchez
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.

El viaje del presidente para acudir a la Cumbre Hispano-Lusa tiene un elevado ambiental.

El Ejército del Aire destina tres aviones para desplazar a 188 kilómetros a Sánchez y sus ministros

El viaje del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miércoles para acudir a la Cumbre Hispano-Lusa en Valladolid tiene un elevado coste, no solo en términos económicos, sino medioambientales. Sánchez viajará a la capital castellana utilizando, como viene siendo habitual, el Falcon presidencial. Y los ministros viajarán también en avión, hasta el punto de que, según publicó OKDIARIO, la previsión del Ministerio de Defensa era destinar hasta tres aviones del Ejército del Aire para los desplazamientos de la delegación española. Todo, para un trayecto de unos 190 kilómetros por carretera o AVE. 

Tomando como base los cálculos de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente, la “huella medioambiental” del desplazamiento del jefe del Ejecutivo en Falcon sería de 4 toneladas de CO2, por ida y vuelta a Valladolid. Esta plataforma de asociaciones medioambientales calculó que la emisión de gas a la atmósfera en el viaje de Sánchez al Festival Internacional de Benicàssim (Castellón)-313 kilómetros en línea recta- fue de 16 toneladas de este gas a la atmósfera. La distancia a Valladolid es, por ese cálculo, de 162 kilómetros, y las emisiones, en consecuencia, de aproximadamente 4 toneladas.

Según los datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea), la media de emisiones de CO2 de los 10 fabricantes generalistas fue, en 2017, de 113,8 g/km. Es decir, para un viaje de ida y vuelta a Valladolid, un vehículo generaría al medio ambiente un ‘coste’ de 43 kilogramos de CO2. Eso es, el Falcon de Sánchez generaría el mismo impacto ambiental que 100 coches en ese desplazamiento.

El gusto de Pedro Sánchez por usar el avión contrasta con el discurso del Gobierno en política medioambiental y con propuestas como la de prohibir la venta de coches y vehículos comerciales de gasolina, diésel, híbridos y gas natural a partir de 2040, para cumplir con los compromisos de cambio climático.

Hasta 3 aviones reservados

Una vez más, el presidente del Gobierno se ha visto envuelto en la polémica por sus desplazamientos, algo que desde La Moncloa defienden por razones de seguridad.

Fuentes del Ejecutivo explicaron a Europa Press que Sánchez no decide en qué medio de transporte se desplaza, sino que se limita a decidir dónde viaja y a anunciar esos viajes a los departamentos involucrados.

A la cumbre, que se celebra esta tarde, asistirán las delegaciones de Portugal y España, encabezadas por Antonio Costa y Pedro Sánchez. Además del jefe del Ejecutivo, se desplazarán a Valladolid diez ministros, además de altos cargos y asesores. En total, unas 50 personas.

A preguntas de OKDIARIO, La Moncloa rechazó este martes ofrecer datos concretos del desplazamiento, aunque fuentes consultadas por este periódico explicaron que el Ministerio de Defensa había reservado hasta tres aviones del Ejército del Aire  para desplazar a todo el séquito español hasta Valladolid.

Un trayecto que en carretera son poco más de dos horas, pero que el Ejecutivo ha realizado avión con salida sobre las dos del mediodía de la base de Torrejón de Ardoz -donde únicamente Sánchez se presentará en helicóptero desde el Palacio de La Moncloa- y llegada una hora más tarde al aeropuerto de Villanubla. Por la noche, harán el vuelo de vuelta haciendo exactamente el mismo recorrido.

Inicialmente la intención del Ejecutivo era viajar en un Airbus A310 y un Falcon 900 de la Fuerza Aérea, pero el plan de viaje ha ido variando en distintas ocasiones, hasta el punto de valorar movilizar tres Falcon 900 para realizar el trayecto. Este jueves, Sánchez utilizará el Airbus para viajar a Cuba.

Los grupos de la oposición han exigido de nuevo explicaciones a Sánchez por el desplazamiento. En declaraciones en los pasillos de la Cámara Baja, el portavoz adjunto del PP en el Congreso, Jaime de Olano, exigió a Sánchez que, por la Ley de Transparencia, ofrezca una información que, consideró, debe ser pública.

Hasta el momento, el Gobierno ha evitado aportar cualquier dato sobre los viajes del presidente. Tras la polémica por el desplazamiento al FIB, el Ejecutivo se amparó en que “los informes sobre movimientos de aeronaves militares, así como los planes de protección de autoridades y pasajeros son materia clasificada”.

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