La crisis dispara hasta los 3.800 millones la inversión en pisos de alquiler y sólo un 4% es iniciativa pública
Los inversores institucionales representan aproximadamente el 85% del volumen total de inversión

La inversión inmobiliaria en viviendas dedicados al alquiler en España ha alcanzado un récord histórico anual al registrar más de 3.800 millones de euros en lo que va de año, lo que representa un incremento del 36% respecto al total del año pasado y un 30% por encima de la media de los últimos cinco años, según datos de Savills.
En concreto, los inversores institucionales representan aproximadamente el 85% del volumen total de inversión en estos segmentos, mientras que los promotores suponen alrededor del 10% y las Administraciones Públicas se sitúan cerca del 4%.
Según ha indicado la consultora, el volumen total invertido se ha visto impulsado por tres grandes operaciones correspondientes a los portfolios de vivienda en alquiler de Fidere, Patrizia y Ares, las cuales han sumado algo más de 2.000 millones de euros.
Asimismo, desde Savills han destacado la llegada al mercado residencial en alquiler español de nuevos inversores core, tales como fondos de pensiones y firmas vinculadas a compañías aseguradoras internacionales.
Este perfil de inversor a largo plazo, según han explicado desde Savills, busca estabilidad frente a altas rentabilidades, destacando el aumento de actividad de los fondos enfocados en la gestión activa de procesos de privatización.
Dichos procesos de privatización, que consisten en pasar las viviendas del mercado de alquiler a la venta unitaria, suman ya 1.600 millones de euros entre el año pasado y lo que va de este, representando el 27% del volumen transaccionado en los últimos 18 meses.
La CCO y directora ejecutiva de Living en Savills, Susana Rodríguez, ha explicado que este incremento de la inversión se debe «a la rotación de capital y al fuerte posicionamiento de los fondos en residencial en alquiler a nivel internacional».
Además, Rodríguez ha añadido que se trata de un activo «predecible, protegido frente a la inflación y respaldado por una demanda estructural y unos fundamentales muy sólidos en España».
Por zonas geográficas, la inversión acumulada en lo que va de año se concentra de forma mayoritaria en Madrid, con un 66%, seguida de Barcelona, con un 13%, mientras que el 20% restante se reparte en otras ciudades, encabezadas por Málaga y Valencia.
De cara a los próximos meses, la consultora prevé que la inversión en activos residenciales ascienda a los 4.000 millones de euros. «De estos, el 35% tiene potencial de privatización, pero también podría ser adquirido para mantener en alquiler por inversores de perfil ‘core’», ha concluido Rodríguez, señalando que actualmente ambos perfiles de fondos concurren a un mismo proceso.