534 despidos

Los trabajadores temen el cierre total de Alcoa: dejaría en la calle a 510 trabajadores más

“Energía, solución” y “Alcoa no se cierra” gritaban en marzo de 2019 los trabajadores de Alcoa frente al Congreso de los Diputados ante el cierre inminente de las plantas de Avilés y La Coruña. Ahora, más de un año después y tras desprenderse de esas sedes, Alcoa ahonda en su crisis y confirma el despido colectivo de 534 empleados de la fábrica de aluminio primario de San Cibrao (Lugo).

Este nuevo golpe a la industria española -conocido el mismo día que el cierre de Nissan Barcelona- podría ser, según los trabajadores, el preludio del cierre total del complejo de San Cibrao que también cuenta con una factoría de alúmina en la que emplea a 510 personas; ahora, también en riesgo de perder sus empleos.

“La alúmina y la fundición -que seguirán operando a pesar del cierre del aluminio- no van a poder aguantar solas mucho tiempo. Creemos que Alcoa tomó la decisión de irse hace meses. No hicieron las inversiones necesarias cuando tenían que hacerlo», explica Constantino Arias, portavoz de UGT Alcoa de San Cibrao a OKDIARIO.

La dirección de Alcoa ha esgrimido dos argumentos para ejecutar el despido colectivo: los elevados precios de la electricidad en España y la sobreproducción de aluminio procedente de China, lo que presiona a la baja el precio del metal en el mercado.

Sobre el primer motivo, la industria electrointensiva lleva más un año y medio esperando a que el Gobierno de Pedro Sánchez apruebe un marco regulatorio que permita pagar un precio más reducido por el megavatio hora y ser igual de competitiva que la de otros países europeos como Alemania, Francia o Finlandia, donde el precio del megavatio está por debajo de los 40 megavatios hora. Eso les permitiría reducir sus abultadísimas facturas eléctricas que en el caso de San Cibrao representan casi el 45% de sus costes de producción en España.

Precisamente, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo ha reprochado al Gobierno de Pedro Sánchez que «tuvo más de un año para evitar el cierre de Alcoa y no lo hizo pese a sus promesas». A pesar de ello, el líder gallego cree que todavía hay un margen de semanas para frenar los despidos y evitar un duro golpe para la economía gallega, ya que Alcoa supone más del 30% del PIB de la provincia de Lugo.

A las críticas de Nuñez Feijóo también se ha unido el consejero de Economía, Emprendimiento e Industria, Francisco Conde, quien ha acusado al Ejecutivo central de «falta de compromiso y de respuesta» para conseguir un precio de la energía competitivo que permitiera producir aluminio primario. «La inacción el Gobierno tiene consecuencias», decía el consejero gallego.

El Gobierno pide reconsiderar el cierre 

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, ha solicitado a la multinacional estadounidense que reconsidere el despido colectivo y que muestre «corresponsabilidad» con la situación que el país está atravesando, en el que es más necesario que nunca mantener las capacidades productivas y los puestos de trabajo.

«En un momento tan complicado como el que vive la sociedad española, es necesario un compromiso de Alcoa con la provincia de Lugo y con las trabajadoras y trabajadores de la planta», asegura el ministerio en un comunicado en el que también se ha comprometido a mantener un contacto «permanente y fluido» con la dirección de la empresa y con los representantes de los trabajadores.

La ministra del ramo, Reyes Maroto, ha reprochado directamente a la multinacional que despida a más de 500 personas, a pesar de haber recibido «muchas ayudas públicas» en España.

España, sin capacidad productiva

Después del cierre, España no tendrá ninguna capacidad productiva de aluminio primario. «Como se ha demostrado en esta pandemia, depender de terceros países para tener este suministro industrial fundamental conlleva no garantizar el abastecimiento de los procesos productivos en sectores claves para nuestra economía como el automóvil, la construcción, la alimentación», explican desde UGT.

En esta situación, los trabajadores han pedido a las administraciones públicas y a todos los partidos políticos que actúen de forma «coordinada, rápida y contundente».

Periodo de consultas 

Tras la confirmación de los despidos, Alcoa ha puesto en marcha un periodo informal de consultas con los representantes de los trabajadores que durará aproximadamente tres semanas. Después, comenzaría el plazo formal de negociación. «No se tomará ninguna decisión hasta que el periodo de consultas haya concluido», aseguraba la empresa.

Por su parte, los trabajadores celebran este viernes una reunión interna del comité de empresa en la que podría estudiar futuras movilizaciones: «Valoraremos las medidas a poner en marcha en este escenario».

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