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El Tesoro espera que la llegada de inversores extranjeros compense el fin de los estímulos del BCE

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Tesoro Público (Foto: iStock)

Después de que el Banco de España sea ya propietario del 22,3% de la deuda pública española, el Tesoro confía en que los inversores extranjeros se animen a comprar bonos y letras del Estado ahora que el BCE va a dejar de acudir a las subastas de deuda nueva.

El Tesoro Público confía en captar nuevos inversores extranjeros este año en el que el Banco Central Europeo (BCE) ha dejado de comprar deuda nueva en los mercados de deuda pública y se limitará a renovar los vencimientos. Así lo deja ver en la última presentación para inversores internacionales que ha sido actualizada esta semana, coincidiendo con la presentación de sus nuevos objetivos de emisión de letras y bonos para 2019.

En la presentación, el organismo que depende del Ministerio de Economía y Empresa asegura que espera la "llegada de más inversores extranjeros tras las recientes subidas de rating" de las agencias de calificación DBRS (A), Fitch (A-), S&P (A-) y Moody’s (Baa1). Una captación que permitirá "ampliar y profundizar la base de inversores de España". Curiosamente, el Gobierno decidió romper sus contratos con las agencias crediticias en la anterior legislatura, cansado de los constantes castigos a la nota de la deuda. Ahora sólo mantiene el contrato con DBRS y el resto de agencias elaboran ratings no solicitados.

Según los datos que figuran en esta presentación para inversores institucionales, los inversores no residentes seguirán liderando la tenencia de deuda española con un 44,8% en sus manos. El organismo explica que la banca española ha reducido su tenencia de deuda española en un movimiento que ha sido compensado con las compras que atesora el Banco de España (22,3%).

Presentación del Tesoro Público a inversores extranjeros.
Presentación del Tesoro Público a inversores extranjeros.

Precisamente ayer, el Banco de España hizo públicos los últimos datos de la evolución de la deuda pública, que en noviembre del pasado año volvió a incrementarse hasta el entorno del 97,5% del PIB. Un porcentaje que complica la consecución del objetivo de cerrar el año por debajo del 97% del PIB.

Para este año, el secretario general del Tesoro, Carlos San Basilio, ha establecido que las emisiones de deuda netas que realizará España rondarán los 35.000 millones de euros, mientras que las emisiones brutas (que incorporan vencimientos) superarán los 209.526 millones de euros. Se trata de una cifra un 1,6% inferior a la del año pasado gracias a que las comunidades autónomas pedirán menos recursos al Estado.

Doble discurso del Gobierno

En este contexto de escalada de la deuda pública, el Gobierno mantiene un doble discurso. Por un lado, ante la opinión pública se muestra crítico con PP y Ciudadanos por impedir que el Ejecutivo pudiera aprobar el aumento de la senda de déficit de este año hasta el 1,8%. Pero en otros ámbitos, como en el de los mercados, presume de la "fuerte reducción del déficit al 1,3%" que ejecutará este año si logra aprobar sus Presupuestos, precisamente gracias a ese veto de la oposición.

La presentación explica a los inversores el proyecto de Presupuestos que fue entregado en el Congreso el pasado lunes. Un documento en el que, como se recuerda a los mercados, se incluye un cuadro macroeconómico que fija el crecimiento del PIB para este ejercicio en el 2,2%. Una previsión que en menos de una semana ha quedado caduca para las casas de estudio, como Funcas o el Instituto de la Economía Mundial que han rebajado ese crecimiento al 2,1 y 2% respectivamente.

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