Sueldo

Si cobras entre 1.100 y 1.500 euros esto te interesa: vas a perder dinero si no haces esto

1.100 y 1.500 euros
Blanca Espada

El Salario Mínimo Interprofesional quedó fijado en 2025 en 16.576 euros brutos al año y para este año 2026, la propuesta del Ministerio de Trabajo es aplicar una subida del 3,1 por ciento. Eso situaría el SMI en 17.094 euros anuales, unos 1.221 euros brutos al mes. La cifra puede parecer un avance moderado, pero no es un simple ajuste salarial. Ese incremento arrastra consecuencias en la próxima Declaración de la Renta y obliga a revisar cómo quedarán las deducciones para que el aumento no termine generando más impuestos de los necesarios. Por ello, si cobras entre 1.000 y 1.500 euros debes estar atento porque podrías estar perdiendo dinero.

Hacienda y Trabajo acordaron el año pasado una deducción específica en el IRPF para que los perceptores del salario mínimo queden exentos de tributación en la campaña fiscal correspondiente. El objetivo era el de evitar que un incremento salarial terminara convirtiéndose en un aumento de impuestos, un efecto conocido como error de salto que castiga especialmente a quienes tienen ingresos bajos o moderados. Aun así, que no exista obligación de presentar la Declaración no significa que no convenga hacerlo. Para muchos trabajadores que cobran entre 1.100 y 1.500 euros al mes, pasar por alto este trámite puede suponer perder dinero. Sobre todo si durante el año subieron las retenciones en su nómina o si se aplicaron porcentajes superiores a los necesarios.

Si cobras entre 1.100 y 1.500 euros esto te interesa

La deducción aprobada por Hacienda busca que ningún trabajador que cobre el SMI acabe pagando más IRPF por culpa de la subida salarial. Esta ayuda alcanza los 340 euros para quienes tengan ingresos inferiores a 16.576 euros anuales. A partir de ahí, la deducción se reduce de manera progresiva hasta desaparecer en los 18.276 euros.

De este modo, la franja que va entre los 16.500 y 18.200 euros y cuyo sueldo se mueve en una horquilla entre los 1.100 y 1.500 euros al mes, provoca que muchos de ellos no estén obligados a presentar la Declaración de la Renta, aunque quizás sería buena replantearse esto dado que cabe la posibilidad de que puedan devolverse las retenciones aplicadas en la nómina. Por ello si sabiendo que podemos evitar hacer la declaración no la hacemos, es posible que en realidad, estemos perdiendo dinero.

Por eso Hacienda insiste cada año en el mismo mensaje y que no es otro que revisar el borrador ya que este no obliga a presentar, pero sí permite comprobar si existe devolución pendiente. Y en el el caso de los perceptores del SMI y de quienes tienen ingresos cercanos a esa cifra, la devolución es habitual.

El efecto del SMI en la tributación y el riesgo del error de salto

El llamado error de salto se produce cuando una actualización del salario mínimo provoca, sin buscarlo, que el contribuyente pase a un tramo del IRPF con reglas diferentes. Es decir, gana un poco más, pero paga más impuestos y, en algunos casos, termina perdiendo parte del beneficio económico recibido.

Para evitar este escenario, Hacienda introdujo una deducción directa en la cuota íntegra del impuesto. De este modo, incluso con la subida del SMI, el trabajador mantiene su nivel de tributación y no se ve perjudicado por el incremento. Si se confirma la nueva subida del 3,1 por ciento en 2026, esa deducción jugará un papel aún más importante.

Además, sería la primera vez que el salario mínimo en España supera los 1.200 euros mensuales. Un avance significativo en términos laborales, pero que también existe ajustes fiscales para que el incremento no termine restando poder adquisitivo a quienes cobran ese salario mínimo

Quién puede recuperar dinero en la próxima campaña de la Renta

La clave está en las retenciones. Si el pagador aplicó porcentajes superiores a los necesarios, algo bastante habitual en salarios cercanos al SMI, el trabajador tiene derecho a recuperar ese exceso. De este modo, aquellos que no presenten la Declaración perderán la devolución, aunque legalmente no estén obligados a declarar.

En términos prácticos, cualquier persona que haya cobrado entre 1.100 y 1.500 euros al mes en 2025 debería revisar su situación en abril cuando arranque la campaña de la declaración de la Renta. Especialmente quienes han tenido contratos temporales, cambios de jornada, varios empleadores a lo largo del año o nóminas con retenciones variables.

La deducción del IRPF diseñada por Hacienda se fija en los saltos fiscales, pero no sustituye la revisión individual. Por eso, incluso los trabajadores con ingresos bajos pueden beneficiarse de presentar la declaración aunque en teoría estén exentos ya que en realidad, todo tiene que ver con las retenciones que se hayan aplicado.

En definitiva puede que la subida del SMI traiga mejoras salariales para muchos trabajadores, pero también exige estar atentos a la próxima campaña de la Renta. Quien no revise sus datos y no presente la declaración podría renunciar sin saberlo a una devolución que le corresponde. Por eso, Hacienda recuerda que revisar el borrador es fundamental, y presentar la declaración, en muchos casos, la única forma de no perder dinero.

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