Castilla y León

Rabobank vende 75 millones de deuda de Siro con un 83% de descuento por la crisis de la empresa galletera

Santander sondea al mercado para vender también sus 80 millones que tiene prestados a la empresa

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Fusión de Siro y Cerealto

Nueva crisis empresarial a la vista, esta vez en Castilla y León: el grupo galletero Cerealto Siro, proveedor de Mercadona. El banco holandés Rabobank ha vendido el crédito de 75 millones que tenía con la empresa a Morgan Stanley con un 83% de descuento, es decir, por 12,75 millones, según fuentes al tanto de la operación. Y Banco Santander también está sondeando el mercado para colocar los 80 millones que le adeuda Siro. Esta huida de los acreedores puede dejar a la empresa a los pies de los caballos justo en el arranque de la campaña electoral en Catilla y León.

Siro, con sede en Palencia, tiene como principal cliente a Mercadona, que supone en torno al 65% de sus ingresos. Pero no ha sido capaz de beneficiarse de la buena marcha de la alimentación en la pandemia y, además, le ha afectado duramente la subida de las materias primas agrícolas y la presión sobre sus márgenes de los supermercados de Juan Roig.

Esto ha provocado una fuerte crisis que le ha obligado a renegociar su deuda con la banca, a buscar nuevos inversores y a pedir un rescate de 90 millones a la SEPI, solicitud que aún no ha tenido respuesta.

Ninguna de estas medidas ha dado resultado hasta la fecha y Rabobank ha decidido tirar la toalla. Por eso ha vendido su parte en la deuda de la empresa a precio de derribo, ya que considera imposible que Siro la devuelva. Por su parte, Morgan Stanley, compra muy barato en una apuesta porque la compañía se salve del concurso de acreedores y que la quita que tenga que asumir -algo que se antoja inevitable- sea inferior a ese descuento del 83%.

Según las fuentes, esta operación puede ser el principio del fin de Siro, ya que Santander está sondeando también el mercado para colocar sus 80 millones de deuda. Caixabank tiene una cantidad similar prestada a la compañía y Banco Sabadell, 45 millones.

Esta desbandada de los acreedores que venden su deuda a cualquier precio se ha visto antes en otras empresas que acabaron quebradas, como Pescanova o Abengoa (que no llegó a presentar el concurso porque los acreedores se quedaron con ella con fuertes quitas, aunque ahora está pendiente también del rescate de la SEPI, que se está eternizando).

Una bomba en el arranque de la campaña electoral

Si los acreedores huyen en desbandada, la empresa quedará en manos de los fondos o inversores que adquieran la deuda y que en situaciones similares han impuesto medidas draconianas o incluso el concurso. Una bomba que estalla justo en el inicio de la campaña de las elecciones autonómicas de Castilla y León y que puede convertirse en uno de los grandes temas de la misma.

Cerealto y Siro se fusionaron en 2018 y crearon un gigante con una facturación de 600 millones, una plantilla de 5.000 personas y 17 plantas en cinco países. Pero el proyecto no ha dado los resultados esperados y ha tenido que ir cerrando fábricas y ha renegociado con los bancos para alargar los vencimientos de deuda en 2020 y, de nuevo, en 2021, ya que no generaba suficiente caja para hacer frente a los mismos.

Ante el deterioro de la situación, el año pasado solicitó ayuda a la SEPI y en noviembre encargó a Alantra la búsqueda de nuevos inversores para entrar en el capital. Un proceso en el que hubo varios interesados y en el que se perfilaba como ganador Biscuit International, propiedad del fondo de capital riesgo Platinum Equity. Pero la operación no ha llegado a cerrarse.

Y ahora puede venirse definitivamente abajo con esta huida de Rabobank, sobre todo si otros acreedores siguen su ejemplo.

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