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¿Qué es el Modelo Canvas?

financiacion sostenible
Las empresas españolas apuestan por la financiación sostenible (Foto: iStock)

Una persona, a la hora de emprender, puede tener una idea muy interesante, pero, en cambio, le cuesta desarrollarla. Reflejar de forma escrita y gráfica los aspectos más relevantes del futuro negocio es muy útil. Por un lado, ayuda en la organización y temporalización. Por otro, facilita una herramienta visual a posibles inversores o colaboradores a quienes atraer.

Existen distintas metodologías que ayudan a realizar esta planificación y condensación de ideas, pero la que más éxito tiene y más se utiliza es el Modelo Canvas.

¿Cómo funciona el Modelo Canvas?

El método consiste en describir los que se considera puntos clave en la confección de un negocio. Son los siguientes:

  • Socios clave: en un contexto competitivo global en el cual grandes empresas son capaces de aprovechar economías de escala para hacer llegar sus productos y mensaje a un público superior, puede ser imprescindible tejer alianzas con otros emprendedores o empresas complementarias. En ese sentido, hay que conocer los puntos fuertes propios y solucionar posibles fallas con una colaboración. De esta forma, también, se reduce el riesgo al ser éste compartido.
  • Estructura de costes: la empresa debe de definir las necesidades de inversión en activos y, a partir de aquí, definir la forma de financiación más adecuada. Por un lado, hay que encontrar un equilibrio entre el uso de fondos propios y la financiación externa. Por otro, es importante trabajar para que el plazo de pago sea superior el de cobro, para disponer de líquido para hacer frente a los gastos corrientes.
  • Propuesta de valor: el emprendedor debe de ser capaz de ofrecer un producto con algún atributo diferencial que le permita diferenciarse del resto en el mercado. A partir de aquí, definir la calidad-precio deseada por el consumidor.
  • Relación con el cliente: la práctica totalidad de los ingresos de una empresa salen de las ventas. Por lo tanto, hay que generar toda una estrategia de marketing y comunicación que atraiga al cliente y, sobre todo, logre fidelizarlo. De esta forma, se consiguen prescriptores positivos que recomiendan el producto a personas de su entorno con necesidades y preferencias similares.
  • Actividades clave: del total de procesos que realiza la empresa, hay que definir cuáles son principales y secundarios y las necesidades en términos de personal y coste que comportan. Evidentemente, a aquéllos más importantes será necesario dedicarles más recursos y atención.
  • Recursos clave: la empresa debe de desgranar aquellos recursos que le permiten completar las actividades a nivel económico, técnico o humano. A partir de aquí, definir si realmente son suficientes para poder desarrollar las actividades y, también, si su asignación es correcta.
  • Fuentes de ingresos: la empresa debe de definir mediante qué canales conseguirá los ingresos. En la actualidad, además del establecimiento físico, hay que encontrar otras vías para conseguir llegar a la totalidad del público objetivo: posibilidad de vender a la página web, venta directa, participación en ferias y eventos del sector…
  • Segmentos de mercado: es el público específico al cual se va a dirigir la campaña de marketing. Cada vez más, los clientes buscan personalización y una adaptación a sus necesidades particulares.
    Canales: la empresa debe de definir si venderá directamente el producto a los clientes finales o lo hará llegar a través de distribuidores.

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