Reestructuración bancaria

Portugal ofrece a la desesperada la matriz de Novo Banco a Santander, Abanca, Caixabank y Bankinter

Los problemas de la entidad amenazan con romper la coalición de Gobierno en el país vecino

Los escándalos del antiguo Espirito Santo le fuerzan a colocar el banco entero, no solo la filial española

Novo Banco no encuentra comprador en España y provoca un incendio en el Gobierno de Portugal

EDP
Antonio Costa, primer ministro de Portugal.

La situación del portugués Novo Banco (antiguo Espirito Santo) se ha vuelto insostenible y amenaza con romper la coalición de Gobierno en el país vecino, que trata de colocarlo a la desesperada a varios bancos españoles con presencia local -Santander, CaixaBank, Abanca y Bankinter- para apagar el incendio, según fuentes conocedoras de la situación. Se trata de vender la entidad entera (la matriz portuguesa), no solo la filial española, que lleva varios meses en venta sin encontrar comprador.

OKDIARIO informó este lunes de que la falta de compradores para la unidad española incrementaba las necesidades de fondos públicos para que la matriz portuguesa pueda sobrevivir, algo que habría provocado las protestas de los socios de izquierda del Partido Socialista en el Ejecutivo luso. Ahora, el escándalo ha subido de tono y la amenaza de ruptura de la coalición hace que ya no baste con colocar la filial, sino que es preciso buscar una solución para el banco entero, que es lo que se ha ofrecido a las citadas entidades españolas.

El detonante de esta venta a la desesperada ha sido la revelación en el diario portugués Público de que la reciente venta de la aseguradora de Novo Banco, GNB Vida, al fondo Apax Partners se hizo un 70% por debajo de su valor contable, lo que ha provocado unas pérdidas de 268,2 millones a la entidad que ha tenido que enjugar el fondo público de rescate (el FROB portugués). La última inyección de dinero de los contribuyentes, de 850 millones, le costó el puesto a Mário Centeno, ministro de Finanzas y presidente del Eurogrupo. Y este nuevo rescate ha sido la gota que ha colmado el vaso.

Tanto el Partido Comunista como el Bloco de Esquerda han pedido la renacionalización de la entidad que el Estado portugués salvó de la quiebra en 2014. La tensión en la coalición se ha trasladado a la opinión pública -la crisis de Novo Banco es ahora mismo el principal asunto informativo en Portugal- y hasta el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, ha pedido una auditoría a fondo de las cuentas de Novo Banco. «Con el incremento de la deuda pública y caída del PIB que va a sufrir el país por el covid, no pueden justificar meter más dinero en el banco», según una de las fuentes.

Venta a la desesperada

Ante esta tesitura, el Banco de Portugal está intentando buscar una solución a la desesperada, que pasaría por su venta a los bancos españoles con presencia en su territorio, así como a la principal entidad del país, Millennium BCP, siempre según las fuentes.

El principal obstáculo es que el Estado luso vendió en 2017 el 75% de Novo Banco al fondo Lone Star por cero euros (aunque con el compromiso de inyectar mil millones), operación que habría que deshacer ahora. El Gobierno podría justificarlo si se confirma que Lone Star se está beneficiando de ventas de unidades del banco, como la aseguradora, a costa del contribuyente portugués.

Los bancos españoles, al rescate

CaixaBank es la principal entidad española en Portugal a través de BPI (Banco Portugués de Investimento, el tercer banco del país), del que posee el 100% desde finales de 2018. Santander es la que lleva más tiempo con su filial Santander Totta (antiguo Totta e Açores) y, además, ya presentó oferta para la privatización de Novo Banco en 2016, pero se consideró demasiado baja. Bankinter adquirió la red de Barclays en 2016 y Abanca hizo lo propio con la de Deutsche Bank en 2018. (BBVA tiene una presencia testimonial y por eso no le han ofrecido la entidad).

Según las fuentes, estas son las únicas entidades con capacidad de asumir Novo Banco entero, demasiado grande para otros bancos portugueses como Caixa Geral, Eurobic o Montepio.

Tras estos escándalos y peticiones de recursos públicos, nadie se fía de lo que puede esconder el balance de Novo Banco, por lo que cualquier potencial comprador necesitará hacer una due diligence  (revisión en profundidad de los libros) y seguramente ofrecerá un precio muy bajo al tratarse de una venta a la desesperada, lo que se conoce como fire sale.

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