Ceuta

Mientras miles de personas miran hacia Ceuta, los economistas alertan de algo peor: el coste asciende a una factura de 33 millones de euros

ceuta
Policías en Ceuta. (Foto: EP)
Blanca Espada

Las consecuencias de la crisis migratoria que comenzó en Ceuta el pasado 30 de julio ya tienen una primera factura económica. Y es considerable. Las pérdidas directas sufridas por las empresas de la ciudad ascienden a 33.038.768 euros, según la última actualización elaborada por la Cámara de Comercio de Ceuta de la que informa EFE.

La cifra es un 19% superior a la calculada inicialmente y refleja un mes de agosto en el que la actividad económica de la ciudad autonómica no consiguió recuperarse. Comercio y hostelería han perdido más de la mitad de su facturación y el turismo presenta un dato todavía más preocupante: la demanda ordinaria se ha reducido alrededor de un 90%. El problema tampoco termina con el cierre del verano. Buena parte de las empresas ceutíes llega a septiembre con problemas de liquidez y muchas ya han comenzado a modificar jornadas, turnos y contrataciones.

La factura económica de la crisis de Ceuta alcanza los 33 millones

La Cámara de Comercio actualizó el pasado 30 de agosto sus cálculos después de analizar los datos reales de 302 empresas, equivalentes al 9,3% del tejido empresarial de Ceuta. La conclusión empeora las primeras previsiones con pérdidas directas que alcanzan los citados 33 millones de euros y la crisis ha terminado golpeando «con más fuerza de lo previsto».

Uno de los cambios más importantes respecto al primer balance aparece en la cancelación de la Feria. Inicialmente se habían calculado pérdidas por valor de 10,4 millones de euros, pero la cantidad real se eleva hasta los 15,7 millones. La desviación es del 51%. Había cierta esperanza de que, una vez superados los primeros días posteriores al 30 de julio, consumidores y visitantes regresaran progresivamente pero tal y como se han desarrollado los acontecimientos, no ocurrió con una actividad que se ha quedado bajo mínimos durante todo el mes de agosto.

La Cámara señala tres factores que explican buena parte del desplome: la caída del consumo, la ausencia de visitantes y la percepción de inseguridad. Y eso se ha notado directamente en las cajas de los negocios.

Comercio y hostelería pierden más de la mitad de su facturación

El comercio presenta una reducción media de la facturación del 53%. No se trata de un problema concentrado en una única actividad: alcanza a establecimientos de moda, calzado, tecnología, hogar, perfumería y alimentación, además de negocios mayoristas. La situación de bares y restaurantes es similar. La hostelería y la restauración han registrado un descenso del 50,7%, precisamente durante agosto, uno de los meses que normalmente debería aportar una parte importante de los ingresos anuales.

El golpe en las ventas convive, además, con gastos que no desaparecen porque entren menos clientes. La Cámara habla ya de «problemas de liquidez» provocados por la combinación de una facturación hundida y unos costes fijos que han continuado acumulándose durante estas semanas.

Por último, las agencias de viajes tampoco escapan de la situación. En su caso, la caída agregada alcanza el 37,5%, con cancelaciones y gestiones extraordinarias que han complicado todavía más su actividad.

El turismo de Ceuta se desploma un 90%

Si hay un sector donde las cifras resultan especialmente llamativas es el turístico. La Cámara de Comercio asegura que la demanda turística ordinaria ha caído alrededor de un 90% desde el comienzo de la crisis. La ocupación hotelera presenta un descenso menor, aunque el dato tiene una explicación que preocupa de cara a las próximas semanas.

Los hoteles han perdido aproximadamente un 50% de su ocupación habitual, pero parte de las habitaciones están siendo utilizadas temporalmente por fuerzas de seguridad y personal desplazado hasta Ceuta como consecuencia de la emergencia así que su presencia ha amortiguado parcialmente la caída tal y como explica la agencia EFE. El riesgo llegará cuando esos profesionales abandonen la ciudad. Si para entonces no han regresado los turistas habituales, la ocupación hotelera podría experimentar un nuevo descenso.

El turismo, además, no funciona de manera aislada. Quien visita Ceuta también consume en restaurantes, compra en comercios, utiliza transportes y contrata otros servicios. Por eso la Cámara advierte de que su hundimiento termina arrastrando a otras actividades.

El 74% de las empresas ya ha realizado cambios en sus plantillas

Hay otro dato que empieza a preocupar más allá de las pérdidas de facturación. El 74% de las empresas consultadas ha introducido ya algún cambio relacionado con su plantilla. Por ahora, esos ajustes incluyen reducciones de jornada, reorganización de turnos, aplazamiento de nuevas contrataciones y puestos vacantes que han dejado de cubrirse.

La proporción aumenta precisamente en los dos sectores más golpeados. En el comercio alcanza al 85,4% de las empresas, mientras que en hostelería llega al 90,9%. El informe no concreta cuántos trabajadores se han visto afectados ni habla todavía de una destrucción determinada de puestos de trabajo. Sí lanza una advertencia sobre lo que podría ocurrir si la situación se prolonga. «Sin recuperación de la actividad ni apoyo inmediato, los ajustes internos podrían transformarse en medidas más graves», señala la Cámara de Comercio.

Ceuta entra así en septiembre con una factura directa superior a 33 millones de euros, negocios con problemas de liquidez y un turismo que todavía no ha recuperado el pulso. Las primeras previsiones confiaban en que el impacto quedara concentrado en los días posteriores al 30 de julio. Los datos de agosto han demostrado lo contrario. Ahora la preocupación ya no está únicamente en cuánto dinero se ha perdido, sino en cuánto tiempo necesitará la economía local para volver a la normalidad.

Lo último en Economía

Últimas noticias