La inversión en las compañías armamentísticas vuelve a niveles de la Guerra Fría
Las firmas de capital riesgo siguen invirtiendo en compañías de Defensa a pesar de la guerra comercial
Los gigantes del capital riesgo siguen inyectando miles de millones de euros al rearme común de Defensa, un sector históricamente rezagado en los círculos de inversión. El interés inversor en la industria de Defensa se ha vuelto a disparar a niveles de la Guerra Fría, gracias a la apuesta conjunta de las firmas de private equity, que supera ampliamente los 1.000 millones de euros en las últimas dos décadas, según muestran datos recopilados de Bloomberg.
Aunque la guerra comercial de Washington ha ralentizado algo de el ritmo de gasto multimillonario en Defensa en el Viejo Continente, una cosa queda clara: los inversores creen que la guerra, o el mantenimiento de la paz, dará dinero. Entre los fondos de inversión que se han unido a la euforia, el protagonista de principal de la puja es la francesa Tikehau Capital, que gestiona 50.000 millones de euros en activos en capital riesgo y 667.000 millones a escala global.
Tikehau, afincada en París, con oficinas en Madrid, está respaldada por inversiones en gigantes como Airbus, Thales, o la francesa Safran, y lleva desde 2020 enfocando su estrategia en el sector militar del continente.
Augustin Blanchard, socio especializado en ciberseguridad para Tikehau Capital, señaló a este periódico el mes pasado que «el nivel de apetito, no sólo en términos de financiación, sino en potencial e inversión, está creciendo en Europa».
Otros fondos, como CVC Capital, han empezado a formar equipos especializados en inversión en Defensa a medida que el rearme toma más protagonismo en Europa. Alemania es el cuarto país a escala global tras acelerar, de forma astronómica, su gasto público en Defensa coincidiendo con la llegada de Friedrich Merz al frente del Gobierno germano. Pero no sólo es Europa: el contexto geopolítico cada vez más delicado ha propulsado el gasto en defensa.
En las últimas décadas, los grandes fondos de inversión se han mostrado reticentes a invertir en Defensa por temor a represalias por parte de las agencias crediticias, que han presionado con rebajar el rating ESG de los fondos que invierten en compañías de este carácter. Es decir, si invertías en armas, las agencias podían bajar el rating a tu fondo por no cumplir los criterios de sostenibilidad y responsabilidad en la inversión. Ahora, tras la promesa de Bruselas de potenciar a los Veintisiete con 150.000 millones de euros destinados a Defensa, los gigantes de inversión han visto el momento perfecto para realizar esa inversión.
Lorenzo Scarazzato, investigador para el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés) ha apuntado que Europa está siguiendo el paso de Alemania. «Las últimas políticas adoptadas en Alemania y muchos otros países europeos sugieren que Europa ha entrado en un periodo de gasto militar elevado y creciente que probablemente continuará en un futuro previsible».
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