CÓMO ESTÁ AFECTANDO EL CORONAVIRUS A LAS TIENDAS DE MUEBLES

«He perdido 12.000 euros desde que cerré mi tienda de muebles: no nos recuperaremos hasta dentro de un año»

El coronavirus ha asestado un duro golpe a las tiendas especializadas en mobiliario. Tras un parón de casi dos meses, las persianas de los establecimientos de hasta 400 metros comienzan a levantarse, pero con miedo a un frenazo en seco del consumo ante la incertidumbre económica.

El sector del mueble representa más de 8.000 comercios especializados que dan empleo a más de 100.000 trabajadores, una cifra que se traduce en un valor de mercado de ventas minoristas superior a los 4000 millones de euros.

Una de las afectadas por el impacto del coronavirus en el pequeño comercio es Isabel García, propietaria de la segunda generación de Muebles Magarca. «Hemos registrado una caída de las ventas de hasta un 90% desde que comenzó el estado de alarma», asegura.

12.000 euros en pérdidas

Tras casi dos meses con la persiana bajada calcula el impacto del coronavirus en su negocio: «He perdido casi 12.000 euros al cerrar mi tienda de muebles, concretamente unos 6.000 al mes, y no creo que recuperemos el nivel del 13 marzo hasta dentro de un año», afirma García y tacha el cálculo de «optimista».

La incertidumbre y la inseguridad que ha generado la crisis del coronavirus están repercutiendo directamente en el consumo de mobiliario. «Los clientes que tenían intención de compran tardaran entre 8 ó 9 semanas en volver a hacerlo», vaticina la propietaria.

«Nos hemos visto obligados a endeudarnos para seguir luchando por el negocio que fundaron mis padres hace ya 57 años», asegura García, que también explica: «Hemos pedido un crédito ICO para asegurar la liquidez de nuestro negocio, ya que prevemos la retroacción del consumo».

«No tener que pagar el alquiler ha sido un respiro, pero nos enfrentamos a otros gastos fijos como las facturas de la luz, el teléfono, el agua, los seguros, los sistema de seguridad, la logística, a lo que hay que sumar el pago de impuesto y proveedores», calcula la propietaria.

Reapertura contrarreloj 

El pequeño comercio ha tenido que actuar contrarreloj para la reapertura de sus establecimientos. «Hemos tomado medidas higiénico sanitarias como la adquisición de una máquina de ozono para desinfectar las instalaciones y dar la mayor confianza posible a los compradores», señala.

Una compra a la que se suman batas para los clientes, mascarillas, pantallas protectoras, guantes y geles desinfectantes. Una serie de productos que elevan la factura: «La instalación de las medidas higiénico sanitarias ha supuesto un desembolso de 1.000 euros aproximadamente», cifra.

Medidas de carácter urgente

Ante esta situación, García exige al Gobierno de Pedro Sánchez medidas «urgentes» y ante la falta de ayudas pide «la flexibilización de los impuestos para dar oxígeno al pequeño comercio que sigue pagando las tasas con la persiana bajada».

Una medida a la que se suma es la siguiente: «La flexibilización de los expedientes de regulación temporales de empleo (ERTE), no puedo incorporar al 100% de mi plantilla cuando las ventas no van a ser las mismas», avisa García.

La dueña de esta empresa se ha visto obligada a aplicar un ERTE por fuerza mayor al 100% de la plantilla. «El pequeño comercio necesita un balón de oxigeno hasta que el consumo se recupere, sin ayudas por parte de las administraciones será difícil la vuelta a la actividad», denuncia.

«Ante estos momentos tan complicados para el pequeño comercio pedimos a la ciudadanía que no se olvide de los establecimientos que llevan años dando luz y vida a su barrio», concluye la propietaria de Muebles Magarca.

La crisis del coronavirus está asestando un golpe brutal a la economía española. Autónomos, pymes y empresarios están sufriendo las consecuencias tanto del propio coronavirus como de las medidas tomadas por el Ejecutivo de Pedro Sánchez para paliarlo. En OKDIARIO queremos saber su historia: cuéntenosla en [email protected]

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