Paro

El Gobierno campeón de la precariedad: récord de contratos temporales con más de 20 millones

Tasa de paro
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (Foto. PSOE)

Tan sólo el 10% de los contratos que se firmaron en 2018 fueron indefinidos. La precariedad sigue dominando el mercado laboral y España registró en 2018 un récord de contratos temporales con más de 20 millones. Precisamente acabar con la precariedad era una de las principales promesas de Pedro Sánchez.

Por primera vez en la historia laboral, se han firmado en España más de 20 millones de contratos temporales en un solo año. Lo que confirma que sigue la precariedad laboral con el actual Gobierno del PSOE y que los empresarios no se atreven a consolidar sus plantillas de forma indefinida por la desaceleración de la economía y también por la amplia gama de modelos contractuales existentes.

Según los datos del ministerio de Trabajo, en 2018 se realizaron 20.006.757 contrataciones temporales, casi medio millón más que en 2017. Que haya más contratos no significa una mejora, sino que crece la precariedad y sobre todo la rotación a pesar de los bajos sueldos. Por si fuera poco, si tomamos como referencia los datos de diciembre, un tercio de esos contratos eventuales (casi siete millones) fueron formulados a tiempo parcial, es decir, por sólo unas horas. Además, más de una cuarta parte tuvieron una duración inferior a una semana.

Sólo el 10% son indefinidos

En total, en 2018 se firmaron 22,3 millones de contratos, otro nuevo récord, casi 800.000 más que en el año anterior. Pero sólo el 10% fueron indefinidos. De éstos, dada la precariedad también en este segmento, el 40% fueron por horas. Se trata de una fórmula que está desvirtuando la comparación con años anteriores. Esos 22,3 millones de contrataciones sólo dejaron 563.965 afiliados. Lo que significa que hicieron falta casi 40 contratos para que la Seguridad Social consiguiera un nuevo afiliado medio frente a los 35 del año anterior en que, precisamente, el sistema público registró un mayor número de cotizantes.

Es decir, en 2017 aumentó el número de cotizantes en 611.116, unos 50.000 más que en 2018. De este número, un tercio suele volatilizarse en los primeros meses de cada ejercicio.  Por tanto, se ha producido una cierta atenuación del crecimiento del empleo ya que, aunque los datos de 2018 son buenos, los del año anterior eran mejores. Antes de empezar la crisis, en pleno boom de la construcción, se hacían 18,5 millones de contratos, de ellos 16,4% eran temporales (88%).

Según los datos del ministerio de Trabajo, los datos de la afiliación media se cerraron el viernes día 28 de diciembre. Es decir, no se computó el último día del mes, el 31 de diciembre, cuando suelen aumentar los despidos de los contratos mensuales. De esta forma, en diciembre de 2018 aparecen 78.541 afiliados más frente a los 42.444 de diciembre de 2017, que cerró el computo de los datos el día 29 de julio ya que el 31 cayó en domingo.

Más rotación y precariedad

En porcentaje, el empleo vuelve a crecer a un ritmo del 3%, por encima del crecimiento de la economía (2,4% interanual). Pero, se debe precisamente al aumento de esa precariedad y rotación laboral. Por ejemplo, en diciembre de 2018 hicieron 1,44 contratos de media por persona (casi 1,5 en las contrataciones temporales). De esta forma, se realizaron casi 1,2 millones de contratos para más de 1,7 millones de personas.

En todo caso, la afiliación media retoma de nuevo los 19 millones de afiliados, a sólo 370.000 de la cifra registrada antes de la crisis (19.372.777 en 2017). Sin embargo, desde el punto de vista de la calidad contributiva no son datos comparables ya que ese número de cotizantes deja ahora muchos menos ingresos en las arcas de la Seguridad Social como consecuencia de la reducción de los sueldos y, por tanto, de las bases de cotización.

Otro dato curioso del empleo y del crecimiento de la precariedad es que es el sector servicio ha aumentado en casi 1,4 millones el número de afiliados en el año con respecto a los que había en 2007, hasta los casi 14,4 millones. Sin embargo, la construcción pierde aún 1,2 millones mientras que la industria pierde unos 100.000 y la agricultura 10.000. Lo que confirma que la economía, que tiene como modelo de crecimiento los servicios (comercio y hostelería), no es capaz de crear empleo sostenible y estable. En la página 50 del programa electoral del PSOE figura el cambio de este modelo por otro relacionado con las nuevas tecnologías y la industria. Pero, de momento, Sánchez dedica su tiempo a presentar unos Presupuestos Generales que no recogen precisamente cambio alguno de ese modelo.

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