Fiasco de Yolanda Díaz: 1 de cada 3 contratos de 2025 duró menos de un mes, como antes de la reforma
El 34,2% de los contratos firmados en 2025 duró menos de un mes, cifra similar al 35,4% de 2021

La reforma laboral aprobada en 2022 por Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, no ha conseguido acabar con la precariedad en el empleo, más allá de que ahora hay más contratos indefinidos porque se prohíbe a las empresas hacer contratos temporales obligándolas a realizar contratos fijos discontinuos. Así lo demuestra el hecho de que, en 2025, el 34,2% de los contratos firmados hayan durado menos de un mes. Este tipo de contratos representaron el 35,4% en 2021, año previo a la entrada en vigor de la reforma laboral de Yolanda Díaz.
De acuerdo con los datos de la Seguridad Social, recopilados por el Gabinete de Estudios de USO que dirige José Luis Fernández, el 21,5% de los contratos firmados el año pasado duró menos de 7 días -23% en 2021-, el 5,5% entre 7 y 15 días -4,6% en 2021-, y el 7,2% entre 15 días y un mes -7,8% en 2021-. Las cifras son similares y demuestran para Fernández que aunque hay más gente con empleo se trabaja lo mismo que antes y se están repartiendo las horas trabajadas.
Además, el sindicato recuerda que «hay otro paro, tan real como el registrado, que ha crecido en más de 50.000 personas». Se trata de las personas demandantes de empleo que no están trabajando, como fijos-discontinuos en período de inactividad, pero que la estadística del ministerio de Yolanda Díaz distribuye en otros epígrafes.
En total, este conjunto de personas que no trabajan ascendió en 2025 a 1.446.241, lo que supone 50.609 más que en 2024. Sumando esta cifra a la del paro registrado, el total de personas sin trabajo a cierre de 2025 alcanza las 3.854.911 personas, «un número, el de los 4 millones de parados en España, que parece inamovible al paso de los años y de las reformas laborales», denuncia el sindicato.
Para USO, el mercado laboral arroja otros datos «preocupantes», como el de la jornada laboral media, que en el tercer trimestre de 2025 fue «la más baja de toda la serie», pero no por la reducción de la jornada laboral legal, «sino por la media efectiva de los contratos y por el aumento constante de las jornadas parciales».
En concreto, la jornada fue de 31,4 horas, menos que en 2024 y 2023, y en descenso constante desde las 33 horas de 2009. Para USO, esto supone a su vez un incremento del pluriempleo, necesario para un salario completo.
«Si en 2024 había 677.000 personas en situación de pluriempleo, en 2025 hablamos de más de 200.000 más: 886.800. Tener varios trabajos para tener una nómina digna no es mejorar el empleo», ha afirmado el secretario general de USO, Joaquín Pérez.

De este modo, el sindicato sostiene que los buenos datos de afiliación a la Seguridad Social «esconden esas personas que son dadas de alta varias veces al mes o al mismo tiempo en distintos trabajos». «Si las horas trabajadas son las mismas, no se crea empleo, se distribuye entre más personas, pero también se reducen los salarios», continúa el secretario general de USO.
Además, el dirigente sindical advierte de que «para cada afiliación neta a la Seguridad Social, se han firmado 30 contratos». «No nos extraña. La rotación sigue marcando el mercado laboral en nuestro país. El 21,5% de los contratos duró menos de una semana; el 34,2%, menos de un mes. Qué importa que se llamen contratos indefinidos, si sospechosamente han crecido las bajas voluntarias, tal vez para volver a trabajar el lunes, o hay de pronto tantas personas incompetentes que no superan el período de prueba y se van sin indemnización», ha afirmado.
A raíz de estos datos, Pérez ha pedido una reforma laboral «que reforme algo, no que cambie nombres o estadísticas de sitio». «Y lo pedimos a todos los implicados, no sólo al Gobierno. Entendemos que únicamente con el diálogo de un amplio arco del Congreso se pueden hacer políticas de Estado, y el empleo debe ser de las principales», ha defendido.