datos del Banco de España del primer semestre de 2020

Las empresas hunden sus resultados un 70% y entran en pérdidas por primera vez desde 2002

Las empresas hunden sus resultados un 70% y entran en pérdidas por primera vez desde 2002
Las empresas entran en pérdidas hasta junio por primera vez desde 2002.

Las empresas no financieras han registrado pérdidas en el primer semestre del año por primera vez desde 2002. Así lo refleja un informe del Banco de España, que cifra el desplome de los beneficios empresariales en un 70% en los primeros seis meses del año por la caída de las ventas y el incremento de los gastos para hacer frente a la crisis del coronavirus y al confinamiento decretado por el Gobierno desde el 14 de marzo hasta el 21 de junio.

Según el informe de la entidad que preside Pablo Hernández de Cos publicado este lunes, «la evolución de los ingresos y de los gastos atípicos, junto con la del gasto por el impuesto sobre sociedades, llevó a que el resultado neto final del semestre para el conjunto de las empresas se situara en valores negativos, lo que no ocurría en la muestra trimestral desde 2002». Las ventas descendieron un 22%.

Por su parte, el resultado ordinario neto se redujo en un 70% en el semestre, cuando en el mismo periodo del año precedente había registrado un avance del 1,8%. El Banco de España lo achaca a la negativa evolución de la actividad económica por el confinamiento y el cierre de los negocios durante el estado de alarma.

La inmediata consecuencia del descenso de los beneficios ordinarios es una fuerte disminución de los niveles medios de rentabilidad de las empresas, y un notable aumento -de más de 11 puntos porcentuales- del porcentaje de empresas con valores negativos en estos indicadores, situándose dicho porcentaje, en el caso de la rentabilidad del activo neto, en un 37,1%, y cerca del 40% en la de los recursos propios.

La entidad alerta además sobre otra consecuencia para las empresas no financieras del país, sobre el que ya alertó también la semana pasada el Banco Central Europeo (BCE). Se trata del aumento de la deuda de las compañías, que han tenido que acudir a los bancos para hace frente a los gastos atípicos. Esto lastra su presente y su futuro a medio plazo y pone en riesgo la supervivencia de muchas firmas.

«También ha aumentado la proporción de los resultados destinada al pago de los intereses de la deuda», ratifica el Banco de España. Todo ello dibuja un escenario en el que el 60% de las empresas analizadas por la entidad tuvieron problemas de liquidez. «Esta evolución llevó a que una proporción elevada de compañías registraran déficits de explotación, lo que, junto con las inversiones en activos fijos y las amortizaciones de deuda, hizo que cerca del 60% de las empresas presentaran necesidades de liquidez», explica el Banco de España.

Esas necesidades de liquidez se cubrieron con incrementos de peticiones de crédito a la banca, que hay que devolver.

Empleo

El impacto en el empleo ha sido significativo también. «Los gastos de personal también se redujeron (un 4,8%), como consecuencia tanto de la desaceleración en el ritmo de crecimiento de las remuneraciones medias como, especialmente, de la caída del empleo, que descendió un 5,4% en términos medios del primer semestre», advierte. El citado 5,4% recoge los trabajadores en ERTE, no contabilizados por el Gobierno al no estar en el paro.

La caída se centró sobre todo en los empleos temporales, con un descenso del 17% frente al 2,9% de los fijos. El porcentaje de empresas que destruyeron empleo en el primer semestre también marca incrementos importantes: un 48% redujo su plantilla, 12 puntos porcentuales más que en el primer semestre de 2019. Comercio y hostelería son los sectores que concentran los despidos, seguidos de la industria.

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