El PIB de España desacelera durante el verano hasta el 0,6% mientras el gasto público se dispara
El gasto de la Administración aceleró tres décimas durante el verano mientras los hogares caen a la mitad
El producto interior bruto ha mostrado un crecimiento durante el verano del 0,6%, una décima menos que en el segundo trimestre y por debajo de las expectativas del mercado. La desaceleración durante el verano se produce incluso habiendo aumentado el gasto público tres décimas hasta el 0,9%.
Los datos del INE muestran tendencias preocupantes. El gasto de los hogares, verdadero motor interno de la economía, se redujo casi a la mitad hasta el 0,6%. La inversión privada, por otro lado, también se frenó hasta tres décimas, quedándose en el 0,6%.
El verano ha dejado una huella preocupante en las distintas partes de la economía. La demanda externa solo aportó una décima al PIB, lo que implica que España apenas ha exportado más que importado, incluso durante el verano, cuando mayor entrada de ingresos recibe por el turismo internacional.
Por el lado de la oferta, el dato más relevante es el estancamiento de la construcción. A pesar de la terrible crisis de vivienda y los mensajes del Gobierno prometiendo aumentar la oferta de casas, el sector de la construcción aportó al crecimiento del PIB un 0%, ocho décimas menos que en el trimestre anterior.
Dicho de otra forma, aunque existe un déficit de viviendas, la construcción no aumenta su actividad, inversión y empleo al ritmo necesario, mostrando el estancamiento en el tercer trimestre. A finales de este, comenzaron las protestas por la vivienda, el rechazo de los decretos de intervención inmobiliaria y, finalmente, en octubre, la convocatoria de elecciones generales.
En términos interanuales, aunque el dato de primeras pueda parecer positivo, tiene una lectura preocupante. El crecimiento interanual del PIB se situó en el tercer trimestre en el 2,7%, una décima más que en el trimestre anterior, gracias a la demanda nacional, que contribuyó con 2,6 puntos, en contraste con la aportación casi nula del sector exterior, lo que revela problemas en el crecimiento de las exportaciones turísticas, de servicios y bienes.