Javier Tebas sigue provocando al Real Madrid. Si no fue poco su lamentable comparación de ‘Real Madrid TV’ con la Alemania nazi, el presidente de la Liga ha vuelto a la carga con otro discurso en el que prefirió justificarse antes que disculparse de un discurso impropio de un alto cargo que maneja la competición española. Es más, respondió al club blanco explicando que su expresión es algo típico en el mundo de la política y el periodismo, pese a que en Valdebebas considerasen que había traspasado todos los límites y que debía dimitir.
Estas fueron sus palabras exactas: «Su partitura es siempre la misma: seleccionar las jugadas que interesan, repetir el agravio, alimentar la sospecha y señalar a los enemigos. Ese método recuerda a mecanismos de propaganda que explotó Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi: repetición sistemática, construcción de un enemigo y subordinación de los hechos al relato. La comparación es con esas técnicas de propaganda, no con una ideología ni, por supuesto, con la afición madridista», escribió en sus redes sociales.
Pues bien, días más tarde Tebas ha explicado que su intención nunca fue etiquetar así al Real Madrid: «No he tratado a nadie de nazi, por supuesto. Hablaba de una estrategia de comunicación. No veo por qué me piden cuentas por eso. Solo hice lo que otros han hecho, políticos españoles o de otros países en el marco del debate público, también periodistas como Josep Borrell cuando evocó la comunicación de Putin. Simplemente he hecho lo mismo. Nada más», expresó.
Sobre la posibilidad de que el CSD le sancione, para Tebas no es algo que le preocupe: «¿Si creo que me he pasado? La cuestión de si esta comunicación es apropiada o no, eso es lo que se puede debatir. Por mi parte, la empleo únicamente para describir la forma de comunicación. Me parecería inaudito. ¿Habría ciudadanos de primera y segunda categoría? Es decir, ¿qué directores de periódicos podrían permitirse tales comparaciones, pero que el presidente de la Liga, él, no podría? Sería inaudito, pero creo que ser apartado de mi puesto es imposible. No hablo de fondo, sino de una manera de comunicar»
Y, para evitar otro terremoto con el club blanco, quiso rebajar tensiones «dando» el Balón de Oro a Mbappé: «Me gustaría que Rodri repitiera la hazaña, pero si Kylian lo gana, no me molestaría. Está muy reñido. Pero si Mbappé lo gana, no me sorprendería. Creo que sería un título merecido. Es uno de los mejores jugadores del mundo. Es una estrella mundial, un jugador inmenso que aporta mucho a su equipo y a la liga en general», confesó en una entrevista en L’Equipe.
También aprovechó la entrevista para atacar a Infantino: «Me opongo a él desde hace diez años. No cambien de opinión. Los eventos recientes solo confirman mi forma de pensar. Toma decisiones unilaterales sin consultar a los actores implicados, en particular las ligas. La mayoría de sus decisiones, sobre el calendario, competiciones o la ampliación del Mundial de Clubes causan un grave daño a las ligas nacionales y, por consiguiente, a los propios jugadores. La imagen de la FIFA ya está muy degradada desde hace años. En cuanto a Infantino, es evidente. Su imagen está lejos de ser irreprochable», zanjó.