Diomande necesitó poco más de veinte minutos para dejar su huella ante el Leipzig y aumentar la presión sobre Vinicius. Mourinho le dio entrada por el brasileño en el minuto 70, entre una tímida pitada del Bernabéu, y el atacante respondió con desborde, verticalidad y acierto. Cerró su participación con un gol y una asistencia frente a su antiguo equipo. Una aparición contundente para aprovechar otra oportunidad y seguir ganando peso antes del Clásico.
El cambio se notó en la banda izquierda. Diomande recibió con ganas de encarar, atacó al lateral alemán y generó peligro con sus arrancadas. También supo asociarse y dar pausa cuando el Madrid necesitaba conservar el balón. Frente a las dificultades de Vinicius para elegir y dar continuidad a las jugadas, su relevo encontró soluciones. El brasileño había dejado escapar un contragolpe con un mal pase hacia Bellingham en la primera mitad; Diomande aprovechó sus minutos para acercar al equipo a la portería rival.
También aportó trabajo sin balón, ayudando en la presión y regresando para apoyar a sus compañeros. Una energía que encontró respuesta en los aplausos del Bernabéu. Vinicius había recibido ese mismo reconocimiento por su repliegue y su entrada en plancha del minuto 31, pero le faltó continuidad con balón. Diomande consiguió mantener la amenaza y terminó convirtiendo su actuación en algo más que una buena colección de intenciones: participó directamente en dos goles.
El premio definitivo llegó en el minuto 87, cuando marcó el 4-1 para cerrar la victoria. Un gol y una asistencia en poco más de veinte minutos que refuerzan su candidatura para el Camp Nou, donde Vinicius no podrá jugar por sanción. El brasileño volvió a marcharse sin completar el encuentro y su sustituto aprovechó el escenario para reclamar más protagonismo. Diomande llegará al Clásico con confianza y con argumentos sobre el césped.
El Bernabéu no pasa una a Vini
La pitada del cambio no fue la única. Vinicius pasó de los pitos a los aplausos en apenas siete minutos. El Bernabéu se desesperó en el 24, cuando el brasileño estropeó un contragolpe con un mal pase hacia Bellingham cerca del área. Otra acción que alimentaba la impaciencia de una grada pendiente de cada decisión del atacante. Pero en el 31 encontró la manera de ganarse el reconocimiento del estadio: después de una buena acción individual, regresó a toda velocidad y se lanzó en plancha para cortar una contra del Leipzig. Un esfuerzo defensivo que el público premió con una ovación y que dio un respiro al brasileño en una noche bajo la lupa.
Courtois es legendario
Courtois sostuvo al Real Madrid en una primera parte en la que el Leipzig exigió demasiado a la defensa blanca. El belga tuvo que intervenir hasta en cuatro ocasiones clave para evitar que los alemanes se adelantasen en el Bernabéu. Seguro por abajo y en los balones aéreos, volvió a ofrecer respuestas donde sus compañeros acumulaban problemas. Antes de que Bernardo Silva abriese el marcador en el minuto 43, el portero ya había hecho su parte para que el Madrid llegase con la portería a cero.
Especialmente decisiva fue su mano a Rómulo. El delantero sacó un disparo potente y Courtois respondió con unos reflejos extraordinarios para desviar el balón. Otra parada de las que valen un gol. También se hizo enorme ante un remate raso y ajustado en una transición del Leipzig, bajando con rapidez para cerrar el camino a la red. El Madrid encontró la ventaja al borde del descanso, pero fue su guardameta quien le permitió golpear primero.
Valverde, un lateral derecho más
Mourinho volvió a colocar a Valverde en el lateral derecho frente al Leipzig y dejó otra pista de lo que prepara para el Clásico. Con Trent y Dumfries en el banquillo, la continuidad del uruguayo en esa posición refuerza una apuesta que ya puso en práctica ante el Sevilla. «Es el mejor lateral derecho de la plantilla», aseguran en el club. El técnico encuentra en Fede la potencia, la velocidad de corrección y el despliegue que busca para equilibrar al equipo desde ese costado.
La primera parte, eso sí, tuvo dificultades. Nusa exigió a Valverde con sus arrancadas y encontró situaciones para hacer daño por su banda, obligando a los centrales a acudir a la cobertura. El uruguayo tuvo que emplearse a fondo en defensa, aunque también ofreció una salida cuando el Madrid recuperaba el balón. Sus conducciones desde atrás permitieron superar líneas de presión y dieron margen a Güler para acercarse a zonas interiores, donde el turco puede participar más en la elaboración.
La decisión apunta al Camp Nou. Mourinho tiene en Valverde una opción para responder a la velocidad del ataque azulgrana y, al mismo tiempo, ganar una plaza en el centro del campo para juntar a más futbolistas de toque. Bernardo Silva, Bellingham y Güler encuentran así espacio en un equipo que necesita mejorar con balón sin quedar expuesto cuando lo pierde. Fede aporta piernas desde el lateral, aunque las dificultades ante el Leipzig también dejaron trabajo por hacer antes del domingo.
Momento Bernardo
Bernardo Silva eligió un momento de máxima necesidad para estrenarse como goleador del Real Madrid. El portugués apareció en el minuto 44 para desatascar un partido muy incómodo ante el Leipzig y mandar a los de Mourinho al descanso con ventaja. Después de una primera parte sostenida por Courtois, los blancos encontraron premio en una buena combinación cerca del área que terminó con un disparo de Güler. Vandevoordt rechazó el remate y el balón, tras tocar también en un defensor, quedó suelto en el área pequeña.
Allí apareció Bernardo. El centrocampista leyó la acción antes que los demás, atacó el rechace y empujó el balón a la red con el oportunismo de un delantero centro. Un gol de estar donde tocaba y de seguir la jugada hasta el final. Su primer tanto de blanco fue un alivio para el Madrid, que encontró al borde del descanso la ventaja que tanto le había costado buscar durante el primer tiempo.
Las notas del Real Madrid
- Courtois: 9
- Valverde: 8
- Huijsen: 7
- Rüdiger: 7
- Carreras: 5
- Camavinga: 6
- Bernardo Silva: 7
- Güler: 8
- Bellingham: 7
- Vinicius: 3
- Mbappé: 7
- Diomande: 8
- Cucurella: 6
- Brahim: 6
- Espí: 6
- Endrick: 6
- Mourinho: 6