El Rayo Vallecano no estará sólo en Leipzig y, aunque el grueso de la afición llegará el miércoles, la noche de antes ya han notado el calor de los suyos. Ha sido al volver del Red Bull Arena, donde se han ejercitado en la tarde-noche del martes para preparar esa final. A la llegada del autobús al hotel, en pleno centro de la ciudad alemana, decenas de aficionados les esperaban para mostrarles su apoyo incondicional de cara a la final contra el Crystal Palace.
Al grito del ya habitual «¡puto Rayo!» y con múltiples cánticos a sus jugadores, la afición rayista dejaba una nueva muestra de la unión que tiene con un vestuario que les ha llevado a ilusionarse a cotas inimaginables. Los franjirrojos jugarán la final de la Conference League este miércoles a las 21:00 horas –»¡Mañana a esta hora, el Rayo campeón!», que se ha escuchado– ante un Crystal Palace que parte teóricamente como favorito, pero al que mucho tienen que empujar los suyos para llegar al grado de euforia al que está conduciendo la afición rayista a su equipo.
Al escuchar los gritos de la afición, los jugadores del Rayo se asomaron a los ventanales para agradecerles su apoyo justo antes de una final histórica. Los pupilos de Íñigo Pérez se encontraban descansando en su hotel de concentración, después del entrenamiento, cuando, de repente, se toparon con su hinchada animándoles como si estuvieran en Vallecas. Leipzig ha sido tomado por los vallecanos.
