TORNEO ATP 500 DE BARCELO

Nadal apaga la luz de Goffin y se mete en su undécima final del Godó

Nadal
Nadal celebra su victoria en el Godó. (EFE)

Rafael Nadal ya está a un solo paso de su undécimo título en el trofeo Conde de Godó. El manacorense se puso el traje de faena para apagar la luz de su rival de más nivel en lo que va de semana, un David Goffin que mostró su mejor cara en un primer set para recordar, pero que tras ver la victoria parcial de Rafa se rindió y acabó recibiendo un severo correctivo (6-4, 6-0) por parte del rey de la Ciudad Condal.

Tras los inicios apabullantes frente a García-López y Klizan, Nadal se vio sorprendido por varios errores impropios de su figura y la precisión quirúrgica de Goffin, que le rompió el saque de salida al manacorense para alcanzar un pequeño parcial de 2-0 que dejó algo fría la pista central del RCT Barcelona.

Lo que podía ser un momento de tensión para la mayoría de jugadores no provocó un atisbo de nerviosismo en la figura de Nadal, que devolvió el parcial tan pronto como pudo para igualar fuerzas y comenzar a ver de cara la final del domingo. Si bien la contienda volvía a estar empatada, Rafa no estaba desplegando un juego brillante en cuanto a regularidad, pero sí dejando destellos en forma de puntos de belleza máxima que pudo disfrutar –y celebrar- en directo el respetable.

A pesar de todo, un nuevo break estaba cerca de penalizar a un gran Goffin y si bien no pudo ser en el octavo, fue en el décimo cuando Nadal arrebataba de nuevo el servicio de su rival y se apuntaba el primer set. Más allá del fondo, hay que ir a las formas para explicar esta rotura. Rafa, inteligente como casi ninguno en el circuito cuando llega el viento y las situaciones adversas, pasó a subir la pelota exageradamente cada tres o cuatro golpes, forzando a un jugador de estatura y peso discretos a poner la fuerza en sus golpes. El resultado: tres errores no forzados y parcial para el número uno.

Segundo set sin historia

Después de la jugada maestra, el segundo set no debía dejar ningún resquicio a Goffin, que había demostrado su buena salud física y mental en los tres partidos previos, logrados tras sendas batallas a tres sets. El número 10 del mundo es un jugador duro como pocos en el circuito, pero el arranque de la máquina del rey de la tierra apagó su actitud, llevando a Nadal a alcanzar la práctica perfección guiado por un revés de otro mundo, una nueva sorpresa en el juego del número uno.

Goffin no era el mismo que minutos antes le había peleado de tú a tú el primer parcial al diez veces campeón del torneo, sino un cuerpo descontrolado, desanimado y sin carisma que había sido abducido por el poderío del elemento más dominante del circuito ATP en la actualidad y posiblemente en la historia del tenis, Rafael Nadal jugando en tierra batida.

Lo último en Deportes

Últimas noticias