La gran polémica de la Super Bowl: Serena Williams promociona pincharse para adelgazar
La gran polémica de la Super Bowl de este año ha sido por uno de sus anuncios más comentados
Serena Williams, en el foco tras promocionar pincharse para adelgazar
Está recibiendo muchas críticas, aunque otros elogian la naturalidad de su aparición
La gran polémica de la Super Bowl de este año ha sido por uno de sus anuncios más comentados en mucho tiempo. Serena Williams, icono del tenis mundial y referente deportivo durante décadas, se convirtió en el centro del foco tras protagonizar un spot en el que promociona el uso de inyecciones de tipo GLP-1 para adelgazar. La aparición de una figura tan influyente hablando abiertamente de este tipo de tratamientos en el mayor escaparate publicitario del mundo ha encendido un debate que va mucho más allá del deporte o la publicidad.
En el anuncio, emitido durante uno de los espacios más caros de la Super Bowl, Serena Williams explica de forma directa que ha recurrido a este tipo de medicación para perder peso y mejorar su salud. El mensaje, planteado como un testimonio personal y positivo, presenta estos fármacos como una herramienta eficaz para los que luchan contra el sobrepeso. La campaña apuesta por un tono cercano y normalizador, algo que, para muchos espectadores, fue precisamente el detonante de la polémica.
Serena Williams injects herself with a GLP-1 weight loss drug as millions watch the Super Bowl.
She dances and shows off how “convenient” it is to get GLP-1s using the Ro app.
She even says you can get them in pill form.
I miss the days when the Super Bowl sold beer & trucks.… pic.twitter.com/snXlyGHZfS
— Vigilant Fox 🦊 (@VigilantFox) February 9, 2026
Las redes sociales no han tardado en reaccionar. Mientras algunos aplaudieron la sinceridad de la ex tenista y defendieron que hablar sin tabúes de tratamientos médicos puede ayudar a romper estigmas, otros critican duramente que se promocione un medicamento para adelgazar en un evento seguido por millones de personas de todas las edades. Una de las quejas más repetidas es que este tipo de anuncios puede transmitir la idea de que adelgazar es una cuestión rápida y sencilla, casi una solución mágica, sin explicar los matices médicos ni los posibles efectos secundarios.
El GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) es una hormona producida naturalmente en el intestino que regula el azúcar en la sangre y el apetito. Sus funciones principales sería el control de la glucosa, la saciedad prolongada y la digestión lenta. Y con ese tipo de fármacos la ex tenista presume de haber perdido casi 15 kilos, de ahí que haya sido la protagonista del comentado anuncio.
Desde el ámbito médico, las opiniones también están divididas. Los especialistas recuerdan que los fármacos GLP-1 están aprobados y pueden ser útiles en determinados casos, siempre bajo control profesional. Sin embargo, advierten de que presentarlos en un contexto tan masivo y simplificado puede generar expectativas poco realistas y banalizar un tratamiento que no es adecuado para todo el mundo. La pérdida de peso, insisten, es un proceso complejo que no debería reducirse a una inyección promocionada por una celebridad.
Lo que queda claro es que el anuncio ha cumplido su objetivo principal: hacer ruido. Serena Williams vuelve a estar en el foco, esta vez no por sus títulos ni por su legado deportivo, sino por una decisión que ha abierto un debate sobre salud, imagen corporal y responsabilidad publicitaria. Para algunos es una oportunidad de hablar con naturalidad de nuevos tratamientos, pero para otros es un ejemplo de cómo la publicidad puede cruzar líneas delicadas…
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