El serbio se impuso en dos sets (6-3, 6-4)

Djokovic desactiva a Tsitsipas y completa su triplete en Madrid

Djokovic
Djokovic, con el trofeo de campeón en Madrid. (Getty)

Novak Djokovic se proclamó campeón del Mutua Madrid Open después de derrotar en la final a Stefanos Tsitsipas (6-3, 6-4). El tenista serbio no dio opción a su rival en un encuentro dominado por él de principio a fin y en el que demostró que ha vuelto a su mejor nivel a escasas semanas de la llegada de Roland Garros. Djokovic ha vuelto a su mejor nivel y Madrid tuvo la oportunidad de ser testigo del enésimo despegue de un jugador para la historia. Novak tiranizó la final de principio a fin, sin preocuparse por el empuje de uno de los tenistas llamados a relevarle a él, a Rafa y a Roger en lo más alto del ranking en unos años. A Djokovic aún le queda mucho, mucho tenis.

El público de Madrid llevaba semanas esperando la llegada de la final del torneo que tanta importancia ha adquirido con el paso del tiempo, pero una vez llegada la cita señalada, una ausencia amenazaba con nublar el panorama del Estadio Manolo Santana. La derrota de Rafael Nadal el sábado dejaba al respetable sin su gran ídolo, pero el lleno en la tarde dominical madrileña y la actitud de los presentes con respecto al partido confirmó que los seguidores de Nadal lo son por encima de todo del buen tenis.

Djokovic y Tsitsipas se pusieron, una vez iniciada la batalla, manos a la obra buscando imponer sus estrategias sobre la arcilla madrileña. El griego, rebosante de confianza menos de 24 horas después de la mejor victoria de su carrera, soñaba con imponer esta inercia por encima del cansancio que ocasiona jugar 12 partidos en 10 días. Esta merma no hizo efecto, pero sí la imprecisión que, contrastada con el reloj –serbio– que giraba al otro lado de la pista, otorgó la primera ventaja del encuentro a Djokovic.

La cosa se había puesto cuesta arriba para Tsitsipas nada más empezar, pero su juego, atrevido y por ocasiones indestructible en defensa, levantó de sus asientos a los aficionados presentes. El griego, eso sí, no lograba siquiera toser en el servicio de un Djokovic que sublimaba su tenis, tomando ventaja en un porcentaje altísimo a través de su servicio y un resto inigualable en el circuito.

La primera manga iba a acabar, sin demasiada historia, en las manos de Djokovic con un 6-3 que acercaba el triplete del serbio en Madrid. La oposición de Tsitsipas era notable pero Nole había inducido la pista en un estado de somnolencia donde él tenía el control absoluto. No parecía pasar nada fuera de lo normal porque la monotonía la dictaba el número uno.

Djokovic ganó cuando quiso

El segundo set iba a ser una prueba mayor para Tsitsipas, que ya había demostrado frente a Nadal saber levantarse ante la adversidad, aunque también una desconexión importante en este parcial y que contra Djokovic podía resultar mortal. La garra del tenista griego, alzado por un público ansioso por ver un encuentro duradero, provocaron su permanencia en el choque en base a un servicio que roza el sobresaliente, al igual que el resto de golpes y virtudes de un tenista que borda la definición de versátil y completo como pocas apariciones han logrado en los últimos años.

Las sensaciones de Djokovic, sin embargo, dejaban caer que el final podría aparecer en el momento en el que el serbio decidiera subir una marcha más a su juego. Extraordinario al servicio, el líder del ranking no sudaba prácticamente para mantener el empate y con la mirada de los grandes días, quedaba claro que el despiste no iba a hacer acto de presencia en su tenis.

En el tramo decisivo, el mismo que le dio la victoria frente a Thiem, Djokovic volvió a manejarse a las mil maravillas, mientras que un ansioso Tsitsipas se colocó con dos golpes precipitados de cara y abierto a la estocada definitiva de un Novak que, hora y 33 minutos después del inicio del partido, consolidaba su relación de amor con Madrid gracias a su tercer título en el Masters 1000 de la capital.

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