El truco de una experta en jardinería para que tus plantas del balcón no se estropeen: «Colgar tapas de mermelada»

Todos queremos que nuestras plantas crezcan fuertes y sanas, pero, al mismo tiempo, sabemos lo fácil que es que se estropeen, sobre todo cuando las tenemos en el balcón o en la terraza. Afortunadamente, existe un truco casero tan sencillo como efectivo para evitar la presencia constante de palomas y otras aves, que se posan sobre las macetas y echan a perder las plantas con sus excrementos. En este contexto, las tapas metálicas de los botes de mermelada se presentan como la mejor opción para disuadir a los pájaros gracias al reflejo de la luz y el sonido.
Puede parecer un remedio demasiado simple para funcionar de verdad, pero quienes lo han probado aseguran que da muy buenos resultados. Al colgar varias tapas en distintos puntos del balcón o la terraza, éstas quedan suspendidas y, por ende, se mueven con el viento, generando un tintineo metálico que para las palomas resulta muy molesto. Asimismo, la superficie brillante de las tapas refleja los rayos del sol, produciendo destellos que las desorientan.
El truco definitivo para que las plantas no se estropeen
Más allá de los productos comerciales que podemos encontrar en el supermercado para solucionar distintos problemas domésticos, cada vez más personas optan por trucos como éste. Son remedios muy económicos, que sólo requieren ingredientes o elementos que todos tenemos en casa. Además, al evitar el uso de productos comerciales, cuidamos la salud y el medio ambiente, ya que estos suelen contener una gran cantidad de sustancias químicas.
El método de las tapas de mermelada para disuadir a los pájaros no es invasivo ni dañino. No lastima a las ni altera su integridad física; simplemente las disuade mediante estímulos que les resultan incómodos. Los expertos señalan que las palomas son especialmente sensibles a cambios bruscos tanto de sonido como de luz. El ruido metálico rompe la sensación de tranquilidad que buscan para posarse, mientras que los reflejos intermitentes simulan la presencia o el movimiento de algo desconocido.
Ahora bien, para que este sistema funcione como es debido y obtener los resultados deseados, no basta simplemente con colgar una tapa. Lo ideal es colocar varias en aquellos lugares del balcón o la terraza donde las aves se posen con mayor frecuencia, como las macetas o la barandilla. La clave está en generar un efecto sonoro y visual que cubra todo el espacio.
Por otro lado, es fundamental elegir el tipo de tapa adecuado. Las metálicas son las más efectivas, ya que producen un sonido más claro y potente cuando chocan entre sí o se mueven con el aire. Asimismo, para lograr los destellos intensos, es necesario que las tapas sean brillantes o cromadas. Por el contrario, las de plástico opaco prácticamente no generan reflejo ni sonido, por lo que su eficacia es mínima.
En cuanto a la instalación, el proceso es muy sencillo:
- Se perfora un pequeño orificio en el borde de la tapa o se utiliza el relieve interno para pasar el hilo.
- Luego se atan a una barandilla, techo o estructura firme que permita que cuelguen libremente. Es fundamental que el viento pueda moverlas con facilidad.
- Cada cierto tiempo, es conveniente revisar que sigan bien sujetas. En general, una vez instaladas, pueden permanecer durante meses,
Algunas personas combinan este método con otros recursos caseros, como cintas reflectantes, CDs antiguos o figuras móviles. La lógica es la misma: aprovechar brillo y movimiento para generar incomodidad visual. Sin embargo, las tapas de mermelada tienen la ventaja de ser pequeñas y discretas, por lo que no alteran demasiado la estética del balcón.
¿Cuáles son las más atractivas?
Las palomas suelen sentirse atraídas por ciertos tipos de plantas que les ofrecen alimento fácil o materiales para el nido. Los plantines recién sembrados son uno de sus principales objetivos, ya que los brotes tiernos resultan nutritivos y fáciles de arrancar. También muestran interés por macetas con tierra removida, donde pueden escarbar en busca de semillas o pequeños insectos. Incluso las plantas aromáticas en flor pueden llamar su atención si encuentran restos vegetales o pétalos comestibles. En terrazas con huertas caseras, como lechugas, espinacas o tomates en etapas tempranas, el riesgo es mayor, ya que las hojas jóvenes son especialmente vulnerables al picoteo.
Frente a este problema, muchas personas optan por complementar el truco de las tapas de mermelada con determinadas plantas aromáticas que ayudan a disuadir la presencia de aves. Especies como el romero, la lavanda o la menta desprenden aromas que pueden resultar desagradables para las palomas y otras aves. La clave está en combinar varias estrategias suaves y respetuosas. De este modo, se protege la salud de las plantas, se reduce el daño en hojas y tallos y se mantiene el equilibrio sin recurrir a productos químicos agresivos.
Poniendo en práctica esta solución casera y aplicando estos consejos, seguro que las plantas de tu balcón o terraza crecen fuertes y sanas.