El sencillo truco de los hoteles para guardar las toallas sin que huelan a humedad
Por mucho que se laven con frecuencia, se empieza a desprender olor a humedad o a moho
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Si hay un momento en que nuestra rutina matutina se vuelve más agradable, es cuando las toallas huelen a limpio. Un sencillo truco de almacenamiento puede ayudar a prevenir olores a humedad y mantenerlas frescas por más tiempo.
Si huelen a limpio, la mañana se vuelve más agradable. A pesar de ello, hay que saber que no siempre es fácil, más si hay muchas apiladas en el mismo sitio. Por mucho que se laven con frecuencia, se empieza a desprender olor a humedad o a moho. En ocasiones, es culpa del suavizante o de la lavadora, pero los especialistas en limpieza tienen otra solución más económica y sencilla que no requiere ningún cambio en la forma de lavar la ropa.
El método consiste en tener unas cuantas toallitas para secadora. Hay que colocarlas entre las toallas cuando se guarden y asegurarse de que están completamente secas cuando se guarden en el armario. El truco funciona porque las toallitas tienen un aroma fresco y se transfiere a las telas, neutralizando ese desagradable olor.

Consejos adicionales
Además de este novedoso truco para las toallas, los expertos señalan otros consejos para que tengan un aroma fresco. Algunos son, por ejemplo, colocar pastillas de jabón perfumado entre los estantes, guardar las toallas que no usas con frecuencia en bolsas de almacenamiento al vacío o rotarlas de forma regular, asegurándose de que no se queden en el fondo del armario durante varios meses.
Más consejos que utilizan los expertos son decir adiós a los suavizantes (al dejar una capa de grasa en las fibras del algodón que atrapa diferentes bacterias), usar vinagre blanco (elimina la cal), lavar las toallas a alta temperatura para eliminar hongos y bacterias y comprobar que el secado de las mismas es completo al aire libre o con secadora (no guardarlas ni doblarlas si tienen algo de humedad).
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