La reflexión vital de Mario Vargas Llosa, escritor: «Cuando la realidad se vuelve irresistible, la ficción es un refugio. Refugio de tristes, nostálgicos y soñadores»
Escribir y leer son maneras de corregir la vida y vivir otras mil vidas posibles
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Mario Vargas Llosa, uno de los grandes escritores en lengua española, dedicó buena parte de su obra a explorar la relación entre la realidad y la ficción. Para el autor, la literatura no solo sirve para contar historias, sino también para imaginar otras vidas y encontrar una vía de escape cuando el mundo que nos rodea resulta demasiado difícil.
Una de sus reflexiones resume precisamente esa capacidad de la ficción para convertirse en un refugio: «Cuando la realidad se vuelve irresistible, la ficción es un refugio. Refugio de tristes, nostálgicos y soñadores». Una frase que invita a pensar en el papel que desempeñan los libros, los sueños y la imaginación cuando necesitamos alejarnos, aunque sea por un momento, de la realidad.
En ese sentido, nos sugiere que estas obras ofrecen una salida temporal al estrés cotidiano y se acaban convirtiendo en un refugio íntimo para la melancolía o la tristeza, además de un mecanismo de defensa ante la soledad y el desengaño. Escribir y leer son maneras de corregir la vida y vivir otras mil vidas posibles.

Vargas Llosa, un escritor de leyenda
Esta gran frase pertenece a Mario Vargas Llosa, quien fue un célebre escritor peruano y ganador del Premio Nobel de Literatura en 2010. Además, recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1986 y en 1994 el Premio Cervantes. Algunas de sus obras más famosas son ‘La ciudad y los perros’ (1963), ‘La casa verde’ (1966), ‘Pantaleón y las visitadoras’ (1973) o ‘La tía Julia y el escribidor’ (1977).
Asimismo, tuvo una participación activa en la política de su país y fue candidato a la presidencia de Perú y formó parte del ‘boom’ latinoamericano junto a otros autores como Julio Cortázar o Gabriel García Márquez. Precisamente con este último, tuvo una gran amistad hasta que en 1976 se rompió tras agredirlo físicamente en México.