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Raúl Cardaba, frutero: “No laves las uvas sólo con agua, desinfectalas con bicarbonato por entre 5 y 10 minutos”

lava uvas
Blanca Espada

Estando en pleno otoño, estamos además en temporada de uvas que ya puedes encontrar en todas las fruterías y supermercados. Y seguro que una de las primeras cosas que haces cuando las compras es lavarlas bien. Algo que parece sencillo, aunque Raúl Cardaba, vendedor y experto en frutas, considera que si realmente las queremos limpiar en profundidad podemos hacer algo más y para ello, propone dejarlas unos minutos en una mezcla de agua y bicarbonato de sodio o utilizar un producto específico para frutas y verduras.

El frutero ha explicado cómo utiliza ambos métodos en casa y cuánto tiempo recomienda dejar actuar cada uno. Eso sí, sus consejos no sustituyen las pautas de seguridad alimentaria. Las autoridades sanitarias siguen señalando el agua potable como el elemento fundamental para lavar frutas y verduras y recuerdan que ningún lavado doméstico permite eliminar por completo todos los microorganismos que puedan encontrarse en su superficie.

El truco del bicarbonato para lavar las uvas

Cardaba utiliza una cucharada de bicarbonato por cada dos vasos de agua. Primero mezcla ambos ingredientes en un recipiente y espera hasta que el bicarbonato se haya disuelto y después introduce las uvas. «Cuando hayas visto ya que se ha diluido bien, vas a meter las uvas, las vas a mover bien, y las vas a dejar esos 10 minutillos que te hemos recomendado antes», explica.

El frutero habla de un tiempo de entre cinco y diez minutos. No hace falta dejarlas durante media hora ni utilizar una gran cantidad de bicarbonato. Una vez pasado ese tiempo llega, para él, uno de los pasos más importantes: volver a ponerlas bajo el grifo. «Una vez que hayas hecho esto, aclarar con abundante agua, eso va a ser lo principal», insiste. Es decir, que al usar bicarbonato no evitas el aclarado posterior y las uvas deben terminar siempre lavándose con agua potable antes de consumirlas.

La otra opción que recomienda Raúl Cardaba

Aunque el bicarbonato es probablemente la alternativa más fácil de preparar en casa, Cardaba explica que él prefiere otro método. Utiliza un producto específico destinado a limpiar frutas y verduras. En el ejemplo que muestra emplea un recipiente de aproximadamente litro y medio de agua y añade medio tapón. Después remueve, introduce las uvas y espera también entre cinco y diez minutos. «Esas dos opciones son las más recomendadas», resume.

Tengamos en cuenta eso sí, que la  cantidad que utiliza Cardaba corresponde al producto que él está empleando y no puede trasladarse automáticamente a cualquier otro. Si utilizamos uno de estos preparados hay que comprobar que esté indicado expresamente para frutas y verduras y seguir las dosis que aparecen en el envase. Y tener claro además que un producto pensado para limpiar una encimera, los platos o cualquier otra superficie de la cocina no sirve para lavar alimentos.

¿Es suficiente lavar las uvas únicamente con agua?

Las recomendaciones sanitarias son más sencillas de lo que muchas veces vemos en redes sociales. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición aconseja lavar las frutas y verduras bajo agua corriente antes de consumirlas, incluso cuando después vayamos a pelarlas aunque muchos crean que no sirve para nada, pero lo cierto es que tiene sentido ya que al cortar una fruta, un cuchillo puede arrastrar hacia el interior parte de la suciedad que se encuentra en la piel.

Después del lavado, AESAN recomienda secarla con papel de cocina o con un paño limpio. Y si se emplea algún producto destinado a la desinfección de alimentos, debe estar autorizado para ello y utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante, pero como ya mencionamos, no se puede utilizar  jabón para las manos, lavavajillas o detergentes domésticos pensando que así las uvas quedarán más limpias. Por otro lado, si elegimos sólo el agua corriente vamos a poder retirar tierra o restos visibles y reducir parte de los microorganismos de la superficie, aunque reducir no significa eliminar completamente.

Cuándo es mejor lavar las uvas

Otro error bastante frecuente es lavar todo el racimo en cuanto llegamos de hacer la compra para guardarlo ya limpio en la nevera. Si no vamos a comer las uvas en ese momento, puede ser mejor esperar. La humedad que queda entre los granos favorece su deterioro y puede hacer que aguanten menos tiempo en buenas condiciones. Por eso resulta más práctico lavar la cantidad que vayamos a consumir y dejar el resto del racimo seco.

Antes de guardarlo también podemos revisar las uvas y retirar aquellas que estén abiertas, demasiado blandas o presenten signos de deterioro. Y tampoco hace falta complicar demasiado algo que forma parte de la higiene básica de los alimentos. Lavarse las manos antes de manipular la fruta, retirar las piezas estropeadas y pasar bien las uvas por agua potable siguen siendo las medidas principales aunque luego recurramos también a los trucos mencionados.

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