Galicia

La palabra gallega que no tiene traducción y que casi nadie entiende en España

La palabra gallega
La Coruña.
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Hay palabras que aunque puedan explicarse, no se pueden traducir sin que pierdan parte de su esencia. En Galicia existe una de esas palabras: aturuxo. A simple vista podría describirse como un sonido agudo, potente y prolongado que atraviesa el aire como una flecha. Se escucha en romerías, fiestas patronales, foliadas y celebraciones populares. Pero más allá de su definición el aturuxo es una palabra gallega profundamente arraigada en la región.

Según el diccionario de la Real Academia Galega, el aturuxo es «un grito agudo, fuerte y prolongado que se emite como señal de alegría, en las fiestas, en las foliadas y mientras se realizan algunas labores agrícolas». En el mundo rural gallego, el aturuxo es, desde hace siglos, una forma de comunicación emocional pura, directa e instintiva. Para muchos gallegos, es una manera de decir «estamos aquí».

¿Conoces esta palabra gallega?

La lengua gallega pertenece a la familia de las lenguas románicas y es el resultado de la evolución del latín que introdujeron los romanos en el noroeste de la Península Ibérica. El documento literario más antiguo que se conoce actualmente es la cantiga satírica «Ora faz ost’o senhor de Navarra», escrita a finales del siglo XII por Joam Soares de Pavia. A fines de la Edad Media la lengua y la literatura gallegas entraron en un período de decadencia, hasta el punto de que algunas voces mostraron su preocupación por el futuro de la lengua. En el siglo XIX comenzó un movimiento de renovación cultural, aunque la consolidación del gallego lengua histórica, cultural y literaria no tuvo lugar hasta finales del siglo XX.

El aturuxo es una vocalización fuerte y sostenida que se emite en tono alto y con vibración, que se suele escuchar al final de una canción tradicional, especialmente en muiñeiras, foliadas o alalás. No se trata de un grito improvisado, sino que tiene una intención expresiva muy clara y se suele integrar en el contexto musical de una forma armónica. Su origen data de varios siglos atrás y está relacionado con las tradicionales rurales de Galicia, a medio camino entre el mar y la montaña.

En la antigüedad, el sonido que define la palabra gallega «aturuxo» servía para comunicarse a larga distancia entre personas que trabajaban en el monte o en el campo, así como entre vecinos de distintas aldeas. El sonido agudo se escuchaba desde lejos y, con el paso del tiempo, pasó de ser una herramienta de comunicación a una expresión de júbilo en ferias y romerías.

Dentro del folclore gallego, el aturuxo aparece con frecuencia en la música acompañada por gaita, tamboril y pandereta. Se considera una afirmación cultural que representa el carácter resiliente, expresivo y fuerte que siempre ha caracterizado al pueblo gallego. Es un símbolo de orgullo y pertenencia que comparten los habitantes de esta comunidad autónoma, y que desde las administraciones trabajan para que no se pierda.

Emitir un aturuxo correctamente requiere control de la respiración y proyección de voz. Suele comenzar con una inspiración profunda y una salida progresiva del aire, modulando el tono para que el sonido vibre y se prolongue.

A Rianxeira (versión tradicional popular)

Ondiñas veñen, ondiñas veñen,
ondiñas veñen e van,
non te vaias, rianxeira,
que te vas a marear.

A Virxe de Guadalupe
cando vai pola ribeira,
descalciña pola area
parece unha rianxeira.

Ondiñas veñen, ondiñas veñen,
ondiñas veñen e van,
non te vaias, rianxeira,
que te vas a marear.

A Virxe de Guadalupe
ten un manto colorado,
para cubrir aos mariñeiros
que veñen do mar salgado.

Ondiñas veñen, ondiñas veñen,
ondiñas veñen e van,
non te vaias, rianxeira,
que te vas a marear.

Foliada tradicional galega (letra popular)

Airiños, airiños, aires,
airiños da miña terra,
airiños, airiños, aires,
airiños da miña terra.

Airiños, airiños, aires,
airiños que me levades,
airiños, airiños, aires,
airiños que me levades.

Se vas ao meu lugarciño
dille á miña nai que volvo,
que non chore pola noite
que eu por ela sempre rogo.

Airiños, airiños, aires…

Teño unha casiña branca
á beiriña dun regueiro,
cando canta o cuco nela
páraseme o mundo enteiro.

Airiños, airiños, aires…

Fun á fonte por auga clara
cun cantar na miña boca,
atopéi co meu moreniño
e a auga ficou máis doce ca outra.

Airiños, airiños, aires…

Se queres que che cante,
hei de cantar con xeito,
que o cantar non custa nada
e alegra o peito.

Airiños, airiños, aires,
airiños da miña terra,
quen tivera os teus airiños
para voar onde ela.

«Te encantarán sus paisajes de frondosos valles e impresionantes playas. En su litoral, bañado por el mar Cantábrico y el océano Atlántico, encontrarás zonas de espectaculares acantilados como los de A Costa da Morte o el increíble Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia».

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