Ni vinagre ni bicarbonato: la curiosa razón por la que algunas personas dejan sal en la escoba durante toda la noche dentro de casa
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Dejar la escoba en agua caliente con sal es un método casero que se ha hecho viral en redes sociales gracias al amplio abanico de beneficios que ofrece. Por un lado, el agua caliente ayuda a desprender la suciedad acumulada entre las cerdas, mientras que la sal, gracias a sus propiedades antimicrobianas, limpia y desinfecta. Esto, a su vez, ayuda a eliminar los malos olores que desprende la escoba tras estar en contacto con polvo, humedad y restos de suciedad. Sin embargo, este truco no sólo tiene una función práctica, sino también simbólica en algunas tradiciones populares.
La sal se considera un elemento de protección y purificación que ayuda a alejar las energías negativas. Mientras, la escoba representa la limpieza y, en algunas supersticiones, barrer la casa no sólo elimina la suciedad, sino también aquello que se considera perjudicial. La combinación de ambas refuerza esa idea de renovación: limpiar la escoba con agua y sal se puede interpretar simbólicamente como una forma de mantener el hogar protegido de las malas energías.
¿Para qué sirve dejar sal en la escoba durante toda la noche?
La sal puede funcionar como un endurecedor natural de las fibras. Cuando se mezcla con agua caliente y vinagre, contribuye a que las cerdas recuperen parte de su firmeza y evita que se abran o pierdan su forma con el uso y el paso del tiempo. Para poner en práctica éste sencillo truco casero sólo necesitas: un balde con agua muy caliente, una taza de vinagre blanco y media taza de sal. El proceso es muy simple; toma nota de los pasos a seguir:
- Lo primero es llenar un balde con agua caliente suficiente para cubrir las cerdas de la escoba.
- Después se añade el vinagre blanco y, a continuación, la media taza de sal.
- Una vez preparada la mezcla, se introduce la escoba y se deja en remojo durante toda la noche.
- A la mañana siguiente, se retira la escoba y se sacude un poco para eliminar el exceso de agua. Luego, se deja secar colocándola boca abajo.
- Una vez seca, las cerdas de la escoba deberían recuperar su forma original.
Otra forma de utilizar esta mezcla consiste en aplicarla directamente sobre las cerdas de la escoba antes de barrer. En este caso, no se trata de empapar por completo la escoba, sino de humedecer ligeramente las cerdas. Para prepararla, se mezcla agua con un poco de vinagre blanco y sal en un cubo limpio. Después, se introduce ligeramente la parte de las cerdas en la mezcla y se escurre para evitar que gotee.
La sal puede ayudar a mejorar el brillo de las superficies y, al mismo tiempo, evitar el uso continuado de productos químicos que podrían resultar demasiado agresivos para algunos materiales, como la madera.
Función simbólica
En algunas creencias populares, dejar sal en la escoba durante toda la noche tiene un significado relacionado con la protección y la limpieza del hogar. La sal se ha utilizado tradicionalmente como elemento para alejar lo negativo, mientras que la escoba simboliza la limpieza.
- En primer lugar, se llena un cubo con agua, preferiblemente templada o caliente.
- A continuación, se añade una cantidad de sal al agua y se remueve hasta que quede bien disuelta.
- El siguiente paso consiste en introducir las cerdas en el agua con sal, procurando que queden bien cubiertas.
- La escoba debe estar en remojo hasta el día siguiente. Según la tradición, este tiempo representa una limpieza simbólica y ayuda a alejar las energías negativas.
- A la mañana siguiente, se saca la escoba del cubo, se deja escurrir y se coloca en un lugar adecuado para que se seque.
En este tipo de rituales, la intención también juega un papel clave. Más allá de la cantidad de sal o del tiempo que permanezca la escoba en el agua, la tradición pone el foco en el propósito con el que se realiza: dejar atrás aquello negativo y atraer tranquilidad y protección al hogar. Sí.
Dentro del ritual simbólico, se puede añadir un papel con una intención escrita y colocarlo en el cubo con el agua y la sal. Lo escrito debe representar aquello que se quiere dejar atrás o aquello que se desea atraer.
- «Dejo atrás todo aquello que me preocupa y que no me permite vivir con tranquilidad.»
- «Que toda energía negativa se aleje de este hogar y dé paso a la paz y la armonía.»
- «Que esta casa quede protegida de todo aquello que pueda traer preocupación, conflictos o malos momentos.»
- «Dejo atrás las dificultades del pasado y abro espacio para la tranquilidad, la estabilidad y el bienestar.»
- «Que la paz, la protección y la buena energía acompañen siempre a todas las personas que viven en este hogar.»
- «Que todo lo negativo que haya llegado a esta casa se aleje y solo permanezcan la calma y la armonía.»