Modric lidera el cambio de cara de Croacia
El capitán croata jugó 66 minutos con una gran incidencia en la mejor de su equipo
Croacia mejoró sus rendimiento después de recibir 11 goles en dos partidos
Merino aparece de nuevo al rescate de España en Croacia para encarrilar el pase a cuartos de la Liga de Naciones

Luka Modric, a sus 41 años, lideró el cambio de cara de Croacia plantándole un partido duro y combativo a la actual campeona del mundo. La leyenda croata, con el brazalete de capitán, fue el primero en sacar ese carácter que estaban obligados a mostrar los de Bilic en Split después de recibir 11 goles en sus dos últimos partidos en esta Liga de Naciones. Ganó España con un gol de Merino en el 88, aunque los croatas terminaron con uno menos ya sin Luka sobre el campo.
Tras recibir aquel 0-7 ante Inglaterra en Rijeka, Luka Modric fue muy sincero: «Es la primera vez que siento vergüenza en los 20 años que llevo aquí». El capitán croata fue claro y reconoció que el equipo no había estado a la altura. Y así fue. Ante España en Split, la cara tenía que cambiar.
Croacia cambió su cara por completo ante España y Luka Modric lideró en Split ese cambio. Después de recibir cuatro tantos en Sevilla ante la propia selección española y los 7 goles recibidos contra Inglaterra, los croatas salieron a morder desde el primer minuto a los de Luis de la Fuente con una presión asfixiante y un juego muy vertical. Así llegó el gol de Perisic en el 17′, que junto a Kovacic fue de lo mejor de los locales.
Modric, un auténtico líder
Pero el líder y la manija de esta Croacia sigue siendo Luka Modric. A sus 41 años sigue bailando con la pelota. Su mejor ejemplo fue un doble recorte ante Pedri que ya es viral. Detalles de calidad uno tras otro. El capitán croata jugó 66 minutos. Se marchó con empate a uno en el marcador y justo después de ver amarilla. Repartió dos pases claves y su efectividad de pases completados fue del 89%.
No se cansa Modric de dar buenas versiones. Le necesitaba su selección para cambiarle la cara a un equipo que estaba obligado a mejorar su rendimiento. El carácter del equipo balcánico fue impecable, plantando cara a la selección española con un gran juego desplegado y rozando incluso la victoria, aunque terminaron perdiendo. Luka sigue teniendo mucho fútbol en sus botas y Croacia sigue disfrutando de él.