Luis, Merino merece más
El centrocampista del Arsenal entró en el descanso y marcó en los minutos 61 y 88 para dar la vuelta al gol de Perisic
Unai Simón mantuvo a España dentro del partido y Merino puso el 1-2 cuando Croacia jugaba con diez por la expulsión de su goleador
Merino de mi vida

Mikel Merino volvió a aparecer al rescate de España. Y esta vez lo hizo por partida doble. Con la Selección por detrás en el marcador y después de una primera parte en la que Croacia fue superior, De la Fuente recurrió al navarro en el descanso para cambiar el partido. El centrocampista del Arsenal respondió con el empate en el minuto 61 y completó la remontada en el 88, cuando los locales ya jugaban con diez por la expulsión de Perisic. Dos goles para poner el 1-2 y premiar la reacción española en Split.
Lo de Merino empieza a ser una costumbre. En el Mundial ya salió del banquillo para decidir los octavos ante Portugal con un gol en el minuto 91 y los cuartos frente a Bélgica con otro en el 88. También apareció en Oviedo para cerrar el triunfo contra la República Checa. En Poljud fue todavía más lejos: primero devolvió a España al partido y después apareció de nuevo para ponerla por delante. De la Fuente tiene en él una solución para los encuentros que se complican y el navarro volvió a demostrarlo con un doblete decisivo.
Su entrada también respondió al plan de gestión de esfuerzos del seleccionador, que en la previa había asegurado que «nadie va a jugar más de 270 minutos» durante esta ventana. De la Fuente había advertido, además, de que el 0-7 sufrido por Croacia ante Inglaterra «fue un accidente del fútbol». Poljud confirmó que España se encontraría un rival herido y dispuesto a reaccionar. El técnico movió el banquillo y Merino cambió el encuentro con dos apariciones en el área que transformaron una noche de sufrimiento en una remontada.
España no cierra la puerta
España ha perdido parte de la seguridad defensiva que mostró en el Mundial. El gol de Perisic en Split prolongó una tendencia que empieza a llamar la atención: el equipo de Luis de la Fuente ha encajado en los cuatro encuentros de esta ventana de la Liga de Naciones. Las tres victorias anteriores habían permitido compensar esos problemas con goles y resultados, pero ante Croacia tocaba remontar.
Los números son claros. España recibió dos goles frente a Inglaterra en Wembley, uno ante Croacia en Sevilla y otro contra la República Checa en Oviedo. Con el tanto encajado en la primera parte de Poljud, la cuenta ascendía a cinco y la selección seguía sin dejar su portería a cero en esta competición. Unai Simón tuvo que aparecer con dos intervenciones de mérito para evitar que los croatas ampliaran su ventaja antes del descanso.
Las rotaciones han cambiado las piezas de la defensa durante esta concentración, aunque los problemas van más allá de los nombres. En Split, la presión croata dificultó la salida de balón y España sufrió para controlar los ataques locales. De la Fuente tiene trabajo para recuperar la seguridad de un equipo que necesita defender mejor para que su talento ofensivo no tenga que resolver siempre los partidos.
Unai es clave
Unai Simón sostuvo a España en una primera parte complicada en Split. El portero del Athletic, de vuelta a la titularidad tras las rotaciones del último encuentro, firmó dos intervenciones de mérito para evitar que la desventaja fuera mayor ante una Croacia agresiva y decidida a resarcirse delante de su afición. La presión de los locales complicó la salida de balón de una defensa formada por Pubill, Cubarsí, Laporte y Cucurella, y obligó al guardameta a participar más de lo habitual en la construcción del juego.
Unai Simón a ser salvador en la segunda mitad con una parada decisiva en el minuto 52. Kovacic lanzó el contragolpe croata y dejó a Matanovic solo ante el guardameta, que aguantó los amagos del delantero y sacó una mano abajo para desviar el remate a córner. Una intervención que evitó el 2-0 y mantuvo a la selección dentro del partido cuando más sufría. Apenas ocho minutos después, Mikel Merino marcó el empate y dio todavía más valor a la parada del portero del Athletic.
Un diablo llamado Ivan.. que terminó expulsado
Ivan Perisic volvió a cruzarse en el camino de España. El croata abrió el marcador en Split con un cabezazo en el minuto 17, después de aprovechar un rebote en el área de Unai Simón, y permitió a los locales llegar al descanso con ventaja. A sus 37 años, sigue teniendo ese instinto para aparecer cuando su selección más lo necesita. Esta vez lo hizo ante una afición que esperaba una reacción después de la goleada sufrida frente a Inglaterra.
Su gol trajo a la memoria lo sucedido diez años atrás en la Eurocopa de 2016. En Burdeos, Perisic batió a De Gea en el minuto 87 para firmar el 2-1 que arrebató a España el liderato del grupo y la mandó a un cruce de octavos contra Italia. Aquel partido terminó con una derrota por 2-0 y la eliminación del equipo de Vicente del Bosque. Ahora, en otro escenario y ante otra generación, el veterano futbolista volvió a hacer daño a España.
Pero la noche de Perisic terminó antes de tiempo. El autor del gol croata fue expulsado por doble amarilla en el tramo final y dejó a su selección con diez cuando el marcador ya reflejaba el empate. Amonestado en la primera parte por una entrada sobre Marc Pubill, el veterano futbolista vio una segunda tarjeta que dio a España la oportunidad de buscar la victoria en superioridad numérica. De marcar el tanto que hizo levantarse a Poljud a marcharse al vestuario con su equipo obligado a resistir.
Las notas de España
- Unai Simón: 9
- Marc Pubill: 7
- Cubarsí: 7
- Laporte: 7
- Cucurella: 7
- Rodrigo: 5
- Pedri: 6
- Dani Olmo: 6
- Lamine Yamal: 6
- Álex Baena: 5
- Oyarzabal: 5
- Mikel Merino: 9
- Zubimendi: 6
- Fermín: 6
- Víctor Muñoz: 6
- De la Fuente: 8