Trucos de limpieza

Ni lejía ni bicarbonato: el truco definitivo que recomienda Ikea para quitar el olor a tabaco de los muebles

Fumar, sofá, tabaco
Recreación de una persona fumando.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Fumar en casa puede parecer un momento de paz. Sobre todo si es en el sofá, después de un día largo. Pero la calma dura poco. El olor del cigarro no se va con el humo, se queda pegado. Da igual si pasó una hora o tres días, sigue oliendo a tabaco.

Y lo peor es que no sólo se impregna en la ropa o las cortinas. También se mete en los muebles, en los cojines, en las paredes… en todo. Abrir las ventanas ayuda, pero muchas veces no alcanza. Lo más molesto es lo mucho que dura ese olor, incluso en casas donde se fuma de vez en cuando.

Ikea, que suele dar soluciones bastante prácticas, ha regalado un truco que está llamando la atención y no lleva lejía ni bicarbonato. Es algo mucho más simple, económico y que seguro tienes en la despensa: vinagre blanco.

El truco que recomienda Ikea para quitar el olor a tabaco de los muebles

Nada de químicos agresivos ni ambientadores que sólo disfrazan el problema. Según Ikea, la solución real para neutralizar el olor a cigarro en muebles tapizados y superficies es usar vinagre.

El vinagre blanco tiene una capacidad bastante efectiva para absorber y neutralizar olores fuertes. No los enmascara: los elimina. Lo que aconsejan es llenar un recipiente con una mezcla de partes iguales de agua caliente y vinagre, empapar un paño suave y pasarlo por la superficie del mueble.

También se puede rociar directamente con un pulverizador, dejando que el vinagre actúe unos minutos antes de secar con otro paño limpio.

Otra opción es dejar pequeños recipientes con vinagre cerca del mueble afectado durante unas horas. El vinagre absorberá el olor del ambiente, sin necesidad de frotar nada. Es especialmente útil si el sofá está muy impregnado y no querés mojarlo demasiado.

¿Cómo mantener el olor a tabaco bajo control en casa?

Claro que el vinagre es un salvavidas, pero si se sigue fumando dentro, tarde o temprano el olor vuelve. Por eso, además del truco de Ikea, conviene adoptar algunas costumbres que ayudan a mantener el aire limpio por más tiempo.

Por ejemplo, vaciar y lavar los ceniceros todos los días. Mejor si los limpiás con agua caliente y un chorrito de vinagre. También ayuda lavar las cortinas con frecuencia, llevar las alfombras a la tintorería de vez en cuando y usar plantas purificadoras como potus o sansevieria, que ayudan a filtrar el aire.

Encender ventiladores, dejar las ventanas abiertas y usar purificadores también suma. Pero lo que más marca la diferencia es actuar sobre los focos del olor apenas aparece. Y en eso, el vinagre es casi infalible.

¿Por qué se impregna el olor a tabaco en los sofás?

El olor del cigarro se mete en todo, especialmente en los sofás, porque los tejidos y rellenos son como esponjas: absorben el humo y lo retienen por días, incluso semanas.

El tabaco suelta compuestos químicos que se quedan flotando en el ambiente mucho después de apagar el cigarro. Si no hay buena ventilación, ese aire cargado se mete en las fibras de los muebles, las cortinas, las alfombras y cualquier superficie porosa.

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