Los expertos en seguridad coinciden: jamás hay que dejar enchufado el cargador de ningún dispositivo (y hay varias razones)
Dejar enchufado el cargador después de que el móvil, la tablet o el portátil llegan al 100% parece un gesto sin ninguna consecuencia: total, el dispositivo ya no está recibiendo energía. Sin embargo, los expertos en seguridad eléctrica coinciden en que ese cargador conectado a la corriente, aunque esté «vacío» de trabajo, sigue haciendo cosas que casi nadie tiene en cuenta.
Son varios los problemas que se combinan aquí. Desde un gasto de electricidad silencioso hasta un desgaste que acorta la vida útil tanto del cargador como de la batería, sin olvidar los riesgos que aparecen cuando el adaptador no es de buena calidad.
¿Por qué los expertos dicen que no hay que dejar enchufado el cargador?
El primer motivo es el llamado consumo fantasma: aunque no haya ningún dispositivo conectado, algunos circuitos internos del cargador permanecen activos y siguen extrayendo una pequeña cantidad de electricidad de forma constante.
La organización ambiental Bebat señala que ese consumo es menor al de un televisor en modo de espera, pero sigue sumando en la factura si se multiplica por todos los cargadores de una casa.
A pequeña escala no parece gran cosa, pero multiplicado por millones de cargadores enchufados en todo el mundo, ese consumo fantasma añade una presión adicional sobre la demanda eléctrica global y las emisiones asociadas a generar esa energía.
El segundo motivo tiene que ver con el propio cargador. Al quedar bajo tensión constante, sus componentes internos se calientan levemente y, con el tiempo, ese desgaste puede derivar en fallos.
El riesgo se dispara con los cargadores de baja calidad, falsificados o dañados, mucho más propensos a sobrecalentarse o sufrir un cortocircuito.
Una señal de alarma clara es notar que el cargador se calienta sin nada conectado: eso indica un defecto interno y es motivo suficiente para sustituirlo por uno nuevo, preferiblemente certificado.
Lo que le pasa a la batería si dejas enchufado el cargador del portátil
En el caso de portátiles y móviles, dejar el cargador puesto una vez alcanzado el 100% también pasa factura a la batería. En lugar de un ciclo de carga completo, el dispositivo entra en microciclos constantes. Baja un poco, vuelve a cargar, baja otra vez, y así durante horas.
La mayoría de las baterías de iones de litio actuales incluyen protecciones automáticas contra la sobrecarga, así que el riesgo no es que el dispositivo explote, sino que su batería aguante menos tiempo del que debería.
A eso se suma el calor. Según la marca Anker, la exposición prolongada a temperaturas elevadas es uno de los factores más perjudiciales para la vida útil de las baterías de litio, que de por sí ya suelen degradarse de forma notable a partir de los tres años de uso.
La recomendación habitual de los fabricantes no es esperar a que la batería llegue a 0% para enchufarla, sino cargarla antes de que baje demasiado y desconectarla una vez completada la carga, en lugar de dejarla enchufada de forma indefinida.
Cómo enchufar y desenchufar el cargador de forma correcta
Más allá de desenchufarlo cuando no se usa, el orden importa. Los especialistas en electrónica recomiendan enchufar primero el cargador a la toma de corriente y, solo después, conectar el cable al dispositivo.
Al terminar, el proceso se invierte. Primero se desconecta el teléfono o el portátil, y por último se retira el cargador de la pared.
Ese orden evita los picos de voltaje, subidas repentinas de tensión que pueden dañar tanto el cargador como los componentes electrónicos del dispositivo.
Samsung, entre otras marcas, recomienda además enchufar los cargadores en regletas con fusible, evitar zonas con calor extremo o humedad y no enrollar el cable alrededor del adaptador.
Podríamos entonces señalar que es un cambio de hábito que no lleva más de dos segundos: desenchufar el cargador de la pared apenas termina de cargar, en lugar de dejarlo ahí esperando al próximo uso, conectado a la corriente durante horas que nadie necesita.