Una empresa española crea una solución digital con IA y ciencia de datos para optimizar el riego en olivares, almendros y pistachos
La agricultura española necesita aprovechar los datos del campo para regar de una manera más eficiente. En ese sentido, la herramienta que puede completar el puzle es la inteligencia artificial (IA).
Ese es justo el planteamiento de la empresa española GO Arko, una solución digital abierta pensada para el olivar, el almendro y el pistacho, tres cultivos leñosos que dependen cada vez más de una gestión óptima del agua.
Por ello la herramienta combinará inteligencia artificial, ciencia de datos y asistentes conversacionales para transformar información dispersa en recomendaciones claras de riego y gestión agronómica.
La solución digital española que usa IA para regar mejor los olivos, los pistachos y los almendros
El campo necesita mejorar el cultivo de los olivos y otros leñosos y GO Arko va en esa dirección. Con su proyecto de IA podría reunir en una misma plataforma los datos que hoy suelen estar separados en una explotación agraria.
Por ello su solución integrará información de sensores instalados en campo, imágenes satelitales, estaciones meteorológicas y registros agronómicos. Después, mediante inteligencia artificial, convertirá esos datos en recomendaciones útiles para agricultores y técnicos.
El objetivo no es añadir más complejidad al trabajo diario, sino ordenar la información para tomar decisiones de riego con menos incertidumbre. En cultivos como el olivar, el almendro o el pistacho esa es la diferencia entre ser rentables o no.
Pero lo mejor de todo es que el proyecto quiere que la solución funcione como una plataforma abierta, interoperable y accesible. Es decir, no quiere depender de una marca concreta ni de un tipo cerrado de hardware, algo especialmente relevante para pequeñas y medianas explotaciones.
Por qué el riego con IA puede cambiar la rentabilidad de los cultivos leñosos
El sector de los cultivos leñosos bajo regadío tiene dos problemas principales. Por un lado, la escasez de agua y el cambio climático obligan a ajustar cada decisión. Por otro, la digitalización avanza, pero muchas fincas todavía trabajan con herramientas y datos que no se hablan entre sí.
GO Arko quiere atacar ambos al mismo tiempo, ya que la plataforma no se limita a recopilar información, sino que busca traducirla a decisiones prácticas. Por ejemplo, cuándo regar, cómo interpretar el estado de la parcela y qué criterio seguir para mejorar el uso del agua.
Uno de los puntos más llamativos es la incorporación de asistentes conversacionales. La idea es que agricultores y técnicos puedan consultar la información en lenguaje natural, sin necesidad de manejar conocimientos técnicos avanzados.
De hecho, la herramienta también tendrá en cuenta criterios agronómicos y de sostenibilidad. Es decir, sus recomendaciones de riego se apoyarán en datos de la parcela, pero también deberán respetar la normativa aplicable en cada piloto y las guías gubernamentales vinculadas al proyecto.
Cómo afecta el uso de IA en agricultura a la huella hídrica
GO Arko también incorpora el seguimiento de la huella hídrica, para medir mejor el uso del agua y valorar si una explotación está avanzando hacia una gestión más eficiente.
Además el proyecto explora la vía de la generación de Créditos de Agua Positiva. Su objetivo es poner en valor el buen uso del agua en agricultura. En la práctica, supone abrir la puerta a que el ahorro y la gestión responsable del recurso puedan tener un reconocimiento más claro.
Detrás del proyecto hay varias asociaciones. Cetaqua actúa como entidad solicitante, representante y coordinador técnico; Veolia aporta experiencia en riego, fertirrigación y eficiencia hídrica; Casa Agrícola del Mediterráneo contribuye con producción de frutos secos y parcelas piloto, y ASAJA asume la comunicación y la transferencia al sector.
El proyecto cuenta con cofinanciación europea y del MAPA, con una ayuda total de 452.111,89 euros.