Conmoción entre los científicos del CERN tras observar un fenómeno que solo sucede una de cada 10 billones de veces
El experimento NA62, que involucra a los científicos del CERN, el corazón del mayor laboratorio de física de partículas del mundo, acaba de poner en shock a la ciencia. Y es que han medido con una precisión sin precedentes la desintegración de una partícula subatómica cuya ocurrencia roza lo imposible: apenas una vez por cada 10.000 millones de eventos.
Cabe remarcar que los expertos del CERN llevan años perfeccionando sus instrumentos para detectar este tipo de señales. El resultado, presentado en la conferencia La Thuile 2026, no solo refina los datos previos, sino que reduce la incertidumbre de la medición en un 40%, lo que lo convierte en el más preciso de su tipo hasta la fecha.
¿Cuál es el fenómeno que los científicos del CERN lograron medir?
Lo que el experimento NA62 observó es la desintegración de un kaón cargado positivamente en un pión y un par neutrino-antineutrino, un proceso que en notación física se escribe K⁺→π⁺νν. Su tasa de ocurrencia prevista por la teoría es inferior a una en 10.000 millones de desintegraciones, lo que lo convierte en uno de los fenómenos más raros que la física puede estudiar.
Detectar algo tan escaso exige volúmenes de datos masivos y detectores de una precisión extrema. Los neutrinos, al no tener carga eléctrica y poseer una masa casi imperceptible, atraviesan el detector sin dejar rastro.
Por eso, los investigadores deben reconstruir la desintegración de forma indirecta, analizando el movimiento y la energía de las partículas residuales que sí dejan huella.
El dato que los científicos obtuvieron para la tasa de ramificación (el valor que describe con qué frecuencia una partícula decae mediante un proceso específico) fue de 9,6 × 10⁻¹¹, con una incertidumbre un 40% menor que la medición anterior.
«Este es el conjunto de datos más sensible que hemos analizado hasta ahora», declaró Joel Swallow, analista principal del experimento. «El hecho de que podamos ver con claridad y medir con precisión algo tan raro es un gran éxito desde el punto de vista tecnológico».
La «fábrica de kaones» que despertaron los científicos del CERN
El experimento NA62 no trabaja con uno o dos kaones: genera casi mil millones de partículas por segundo. De ese torrente de materia, alrededor del 6% son kaones, cuyas desintegraciones pueden estudiarse en detalle gracias a los detectores del experimento. Esta capacidad de producción le ha valido el apodo de «fábrica de kaones».
Los kaones se producen disparando un haz de protones de alta intensidad (generado por el Super Proton Synchrotron, el segundo acelerador más grande del CERN) contra un blanco de berilio. El resultado es una cascada de partículas que los investigadores filtran, rastrean y analizan en busca de las señales del proceso K⁺→π⁺νν.
En 2024, la colaboración NA62 ya había observado este proceso con una significancia estadística de cinco desviaciones estándar, el umbral que la física de partículas reconoce como «descubrimiento».
La nueva medición, que incorpora los datos de 2023 y 2024 junto con técnicas mejoradas de aprendizaje automático, solidifica ese hallazgo con una resolución mucho mayor.
Un antes y un después para la física moderna
Más allá de la hazaña técnica, los resultados tienen un peso específico en el debate científico más amplio: ¿Hay física más allá del Modelo Estándar? Esta teoría, que describe las interacciones entre los bloques fundamentales de la materia, funciona con una precisión asombrosa. Pero muchos físicos sospechan que no es la historia completa.
La desintegración K⁺→π⁺νν es especialmente útil como prueba de estrés de esa teoría porque puede predecirse teóricamente con muy poca ambigüedad. Si el resultado experimental se alejara de lo previsto, sería una señal inequívoca de nueva física.
Por ahora, la medición coincide con lo que el Modelo Estándar anticipaba, lo que refuerza su validez, pero también estrecha el margen para teorías alternativas.
«Esta prueba de estrés del Modelo Estándar es notable dada la rareza extrema y la limpieza teórica del proceso que investigamos», señaló Giuseppe Ruggiero, portavoz de NA62 en un comunicado oficial del CERN. «Hemos demostrado una vez más que nuestra teoría líder de la naturaleza tiene un poder predictivo increíble», agregó.
Como se mencionó al principio, los resultados se presentaron en la conferencia de La Thuile 2026 y se consideran un punto de referencia para los próximos análisis del experimento, que continuará recopilando datos del proceso de desintegración más esquivo que la física moderna ha logrado observar.