Después de la baliza V-16, a partir del 7 de julio todos los coches tendrán que llevar este sistema obligatorio
El 7 de julio de 2026 entra en vigor la última fase del Reglamento UE 2019/2144, conocido como Reglamento General de Seguridad (GSR). Desde el 7 de julio de 2024 son obligatorios una serie de sistemas en los modelos europeos: aviso de exceso de velocidad (ISA), aviso de distracción y fatiga del conductor (DDAW), frenada automática de emergencia (AEB), asistente de mantenimiento de carril de emergencia (LKA), cámara o sensor de marcha atrás, caja negra (EDR) e interfaz para etilómetro antiarranque. ¿Qué cambia a partir de este verano? Por un lado, termina el periodo de transición, por lo que ningún coche se podrá matricular en la Unión Europea si no tiene estos sistemas, aunque se base en una plataforma homologada antes de 2024, si no cumple el reglamento en su totalidad.
Y, por otro lado, hay dos grandes novedades: la luz de freno adaptativa o ESS (Emergency Stop Signal) y el registro de datos para vehículos pesados (camiones y autobuses). La luz de freno adaptativa parpadea en frenadas bruscas para avisar al vehículo que circula detrás, reduciendo el riesgo de colisión. El sistema se activa automáticamente en función de la deceleración del vehículo y vuelve a su funcionamiento normal al finalizar la frenada.
Reglamento General de Seguridad (GSR)
El Reglamento (UE) 2019/2144 introdujo un amplio paquete de sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) obligatorios para mejorar la seguridad vial en Europa. Entre ellos se incluyen también el asistente inteligente de velocidad, la frenada automática de emergencia, la alerta de cambio involuntario de carril, la cámara de marcha atrás y los sistemas de detección de fatiga y somnolencia.
Los ADAS, son un conjunto de tecnologías incorporadas en los vehículos para aumentar la seguridad de conductores, pasajeros y demás usuarios de la vía, incluidos peatones y ciclistas, además de hacer más cómoda y eficiente la conducción.
Estos son los sistemas que ya son obligatorios desde el 7 de julio de 2024:
- Asistente de mantenimiento de carril de emergencia (LKA), que corrige la trayectoria si el coche se sale del carril sin usar el intermitente.
- Aviso de distracción y fatiga del conductor (DDAW), basado en el comportamiento del conductor y en algunos casos mediante cámara interior.
- Aviso de exceso de velocidad (ISA), que identifica el límite de la vía mediante cámara o GPS y avisa cuando se supera.
- Cámara o sensor de marcha atrás, para detectar obstáculos y peatones en la parte trasera del vehículo.
- Caja negra (EDR), que registra los segundos previos a un accidente para su posterior reconstrucción.
- Frenada automática de emergencia (AEB), con detección de vehículos, peatones y ciclistas además de otros obstáculos.
- Interfaz para etilómetro antiarranque, una preinstalación obligatoria que sólo se activa por orden judicial o decisión empresarial.
Según el artículo 6.2 del Reglamento UE 2019/2144, «los asistentes de velocidad inteligentes cumplirán los siguientes requisitos mínimos: será posible indicar al conductor, mediante el control del acelerador o mediante información específica, adecuada y efectiva, que se ha superado el límite de velocidad aplicable; será posible desactivar el sistema; se podrá seguir proporcionando información sobre el límite de velocidad, y el asistente de velocidad inteligente se hallará en modo de funcionamiento normal cada vez que se active el interruptor principal de control del vehículo; la información específica y adecuada se basará en información sobre la limitación de velocidad obtenida mediante la observación de la señalización vial, basada en las señales de la infraestructura o los datos de mapas electrónicos, o en ambos, disponibles en el vehículo; no afectará a la posibilidad que tendrán los conductores de superar la velocidad del vehículo indicada por el sistema; sus objetivos de rendimiento se fijarán para evitar o reducir al mínimo el índice de error en condiciones reales de conducción».
Alcoholímetro
A pesar de las informaciones contradictorias que se han publicado en los últimos meses, lo que será obligatorio no es todavía el alcoholímetro en sí, sino la preinstalación necesaria para poder incorporarlo fácilmente en el futuro.
El funcionamiento del sistema es bastante sencillo. El alcolock opera mediante un alcoholímetro conectado al sistema de arranque del vehículo. Antes de poner el motor en marcha, el conductor debe soplar en el dispositivo. Si el sistema detecta una tasa de alcohol superior a la permitida, el coche bloquea automáticamente el encendido e impide que pueda circular. Este tipo de tecnología ya se utiliza en varios países europeos, especialmente para conductores reincidentes condenados por alcoholemia o en determinadas flotas de transporte profesional.
Euro NCAP
Euro NCAP (Programa Europeo de Evaluación de Automóviles Nuevos) pone a prueba coches nuevos para evaluar su nivel de seguridad, no solo en impactos, sino también en la conducción cotidiana. Asigna a cada modelo una puntuación por estrellas en función de la protección que ofrece a ocupantes, peatones y ciclistas, además de la eficacia de sus sistemas de asistencia a la conducción y su capacidad para responder ante situaciones de emergencia tras un accidente.
