Halloween

Cómo hacer un maquillaje de bruja para niñas en pocos pasos y muy fácil

Maquillaje de bruja para niñas

El maquillaje de bruja es un clásico de Halloween y permite crear un disfraz reconocible sin necesidad de recurrir a prótesis, pinturas complicadas ni productos profesionales. Con unos pocos colores, una esponja y pinceles suaves, se puede conseguir desde una brujita divertida hasta una hechicera de aspecto misterioso. Hacer un maquillaje de bruja para niñas es sencillo y a continuación te explicamos el paso a paso.

La clave, cuando el maquillaje es para niñas, consiste en adaptar el diseño a su edad, respetar la sensibilidad de la piel y evitar adornos que dificulten la visión o resulten incómodos durante la fiesta. Unas líneas finas y algunos detalles son suficientes para que el personaje resulte reconocible en fotografías y fiestas. Antes de empezar, conviene preparar los materiales y elegir cosméticos etiquetados para uso facial y para niños. No deben emplearse pinturas escolares, témperas ni productos artesanales sobre la piel, aunque sus colores parezcan adecuados.

Maquillaje de bruja para niñas

En el momento de utilizar maquillajes fantasía para niños, la FDA recomienda comprobar las indicaciones del envase y probar los productos con antelación. La Academia Americana de Pediatría también aconseja realizar una prueba en una zona de piel antes de Halloween.

El objetivo es que la niña participe, disfrute y pueda llevar el maquillaje con comodidad. Una base ligera, detalles dibujados con precisión y un color elegido por ella suelen ser suficientes para lograr un resultado vistoso sin cubrir todo el rostro. Además, conviene que el diseño se pueda retirar con facilidad al terminar la celebración, sin frotar la piel.

Paso a paso 

  1. Para realizar este maquillaje infantil, necesitarás pintura facial específica para niños, una esponja limpia, pinceles finos, agua, algodón y un producto adecuado para retirar el maquillaje. Si quieres añadir purpurina, elige una diseñada para el rostro y mantenla alejada de los ojos.

    Limpia la cara de la niña y sécala con suavidad, evitando frotar la piel. Si tiene la piel sensible, puedes aplicar una crema hidratante que ya haya utilizado anteriormente y esperar a que se absorba. Antes de estrenar cualquier cosmético, realiza una prueba entre 24 y 48 horas antes.

  2. Utiliza una esponja limpia para extender una capa fina de maquillaje verde claro, gris o lavanda por la frente y las mejillas. No es imprescindible cubrir todo el rostro, ya que dejar algunas zonas sin pintar hará que el resultado sea más cómodo. Evita aplicar el producto sobre las pestañas, dentro de los párpados o demasiado cerca de los ojos.
  3. Con un pincel fino y pintura negra apta para la piel del rostro, dibuja unas cejas ligeramente angulosas por encima de las naturales, manteniendo cierta distancia de los ojos. Después, añade una pequeña línea a cada lado de la nariz para conseguir un efecto más misterioso y difumina los trazos con delicadeza.
  4. Para aportar profundidad a la mirada, puedes trazar una línea violeta o negra por encima de las pestañas, utilizando siempre un producto indicado para esa zona y sin aplicarlo en la línea de agua. Otra alternativa es dibujar una pequeña estrella en la sien.
  5. Puedes dibujar una pequeña telaraña en una mejilla trazando tres líneas finas desde un mismo punto y uniéndolas mediante pequeñas curvas. También quedan bien las estrellas, los lunares o una luna pequeña.
  6. Para finalizar, puedes utilizar un pintalabios infantil de color ciruela o rosa oscuro, siempre que sea adecuado para los labios y no provoque molestias. No es necesario maquillar todas las zonas de la cara.
  7. Antes de colocarle el sombrero o ponerle el disfraz, deja que la pintura se seque por completo y comprueba que no manche la ropa ni dificulte su visión.

Al terminar la fiesta de Halloween, sigue las instrucciones del producto y utiliza un limpiador suave, agua templada y movimientos delicados.

El disfraz es clave

Para hacer un disfraz de bruja casero, sólo necesitas un maillot o una camiseta negra y un tutú elaborado con nudos. Es una idea sencilla, económica y rápida de preparar, perfecta para Halloween y que apenas requiere coser. Necesitarás un maillot negro, tijeras, una cinta elástica negra, hilo y aguja, un metro, tul negro y verde brillante, leotardos negros y un gorro de bruja.

Primero, mide el largo que quieres para la falda y corta tiras de tul negro y verde que tengan el doble de esa longitud. Después, mide la cintura del niño, corta el elástico a la medida adecuada y cose los extremos con unas puntadas para formar la cinturilla. A continuación, dobla cada tira de tul por la mitad, pásala alrededor del elástico y haz un nudo, procurando que ambos extremos queden igualados. Repite el proceso hasta cubrir toda la cinta y alterna los colores para conseguir un efecto más llamativo. Por último, viste a la niña con el maillot y los leotardos negros, coloca el tutú y completa el conjunto con un gorro puntiagudo y una escoba vieja.

Lo último en Bebés

Últimas noticias