Tensión e insultos en las largas colas de inmigrantes ilegales que quieren regularizarse en Mallorca: «¡Fuera, rata!»
La apertura del proceso de solicitudes colapsa las oficinas de atención ciudadana y desata enfrentamientos entre quienes intentaban saltarse la fila
Insultos, enfrentamientos y mucha tensión entre inmigrantes ilegales que formaban las colas kilométricas frente a las oficinas municipales de Palma para conseguir los papeles que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, les regala con la regularización masiva aprobada este pasado miércoles por Real Decreto.
La apertura del periodo de solicitudes ha arrancado este jueves y las Oficinas de Atención a la Ciudadanía (OAC) de la capital balear, próximo al edificio de Gesa, ya se han colapsado con colas kilométricas formadas. Muchos han intentado colarse para conseguir la documentación lo más pronto posible, lo que ha generado momentos de gran tensión.
Los allí presentes han recriminado a los más incívicos que intentaran saltarse la fila al grito de «¡fuera!» o «¡rata!»; incluso por momentos se han producido acaloradas discusiones. La fila era tan larga que algunos inmigrantes han decidido marcharse, mientras que otros han asegurado que «es la cola más larga que he hecho en mi vida».
La gran mayoría de los inmigrantes que se han concentrado en las oficinas municipales de Palma eran musulmanes o de origen sudamericano, y todos ellos buscaban un informe de vulnerabilidad para poder tramitar la regularización aprobada por el Gobierno de Sánchez.
El alcalde del PP de Palma, Jaime Martínez, ha asegurado que este proceso ha generado un incremento notable de la afluencia en las oficinas municipales desde primera hora de la mañana, un hecho que ha afectado gravemente al funcionamiento habitual de estos servicios.
El primer edil ha reiterado que el Ayuntamiento está asumiendo una carga de trabajo adicional en sus servicios públicos sin disponer de los recursos ni de la planificación necesaria para gestionarla. Según ha indicado, esta situación recae directamente sobre los trabajadores municipales y, por tanto, puede afectar a la calidad de la atención a la ciudadanía.
En este sentido, ha manifestado que ni el propio Ejecutivo central, ni los organismos implicados, han concretado el número de personas que podrían acogerse al proceso. «Esto es lo que le tenemos que agradecer a Pedro Sánchez por esta improvisación», ha ironizado.
Cabe recordar que el Govern balear que preside Marga Prohens (PP) ya anunció que recurrirá ante el Tribunal Supremo (TS) la regularización y pedirá la suspensión cautelar del real decreto aprobado por el Consejo de Ministros, que amplía a 30.000 el número de beneficiados en las Islas frente a los 10.800 que valoró el delegado del Gobierno.