El Gobierno evacuará en avión militar a los 14 españoles del crucero con hantavirus al Hospital Gómez Ulla
Sánchez se ha reunido este miércoles con Interior, Sanidad, Exteriores, Transportes y Política Territorial
El Gobierno de Pedro Sánchez ha comunicado que llevará el crucero con hantavirus, donde han muerto tres personas, al puerto de Granadilla de Abona, al sur de Tenerife y que trasladarán a los 14 españoles en avión militar hasta el hospital militar Gómez Ulla, donde permanecerán en vigilancia y en cuarentena.
«Es el puerto más cercano con capacidades técnicas para asumir dicha ayuda», ha informado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska en la rueda de prensa tras la reunión interministerial para abordar la acogida en Canarias del crucero en el que viajan varias personas afectadas por hantavirus, y por cuya afección murieron tres personas.
Marlaska ha apuntado que España, al contrario que Cabo Verde, cuenta con embarcaciones de la Unión Europea y con «un mecanismo de protección civil para garantizar una repatriación en condiciones de mayor seguridad».
Los pasajeros van a ser atendidos por sanidad exterior. «Es relativamente habitual», ha recalcado la ministra de Sanidad. Además, se contará con el apoyo del ECDC, Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, y del Comité de Seguridad Sanitaria de la UE. No se prevé que el barco llegue hasta dentro de 3 o 4 días.
Sobre las reuniones que se han mantenido entre los organismos técnicos, la titular de Sanidad, Mónica García, ha asegurado que «el Gobierno canario en todo momento estuvo informado».
«He estado hablando en todo momento con el presidente de Canarias, esta mañana he hablado con él y va a estar en todas las reuniones de protección civil», ha incidido Mónica García. Fernando Clavijo afeó este miércoles de que el Gobierno de Sánchez había tenido «deslealtad institucional» y destacó la poca profesionalidad del Ejecutivo por no haberle mantenido informado.
Reunión interministerial
Este miércoles, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha reunido de urgencia, además de con la titular de Sanidad, Mónica García, y el de Interior; los titulares de Memoria Democrática y Política Territorial, Ángel Víctor Torres; y de Transportes, Óscar Puente.
Según apuntan desde La Moncloa, se ha tratado de una reunión de «seguimiento» para «atender la solicitud de la OMS al Gobierno de España para acoger a la embarcación MV Hondius en las Islas Canarias». Y lo enmarcaban dentro del «cumplimiento del derecho internacional y el espíritu humanitario».
A bordo del buque se han identificado seis casos, de los cuales dos han sido confirmados por laboratorio. La situación es especialmente delicada: tres personas han fallecido, una permanece en estado crítico en Sudáfrica y otras dos requieren atención urgente. Además, existe al menos un caso sospechoso en cuarentena.
El barco transporta a 149 personas de 23 nacionalidades, incluidos 14 ciudadanos españoles. Este contexto internacional añade complejidad a la gestión sanitaria, especialmente ante una enfermedad como el hantavirus, causada por el género Orthohantavirus, cuya evolución puede ser rápida y grave.
El crucero MV Hondius ha recorrido más de 15.000 kilómetros desde que 149 personas –88 pasajeros y 59 miembros de la tripulación– embarcaran el pasado 20 de marzo en Tierra del Fuego, Argentina.
El barco cuenta con 107 metros de eslora y el precio de un viaje en su interior oscila entre los 15.000 y 25.000 euros. Sin embargo, un brote de hantavirus, infección transmitida principalmente por roedores que puede provocar cuadros clínicos severos a nivel respiratorio, ha provocado una tragedia con tres personas fallecidas y ocho contagiadas.
El Ministerio de Sanidad ha actualizado la información disponible sobre el brote de hantavirus y, en un documento anexo, sitúa la tasa de letalidad hasta en un 32%.
Sobre la enfermedad, se destaca que «los hantavirus constituyen una familia de virus capaces de provocar enfermedades graves e incluso la muerte» y que «su principal vía de transmisión es a través de roedores, especialmente mediante la inhalación de partículas presentes en espacios contaminados con orina o excrementos de estos animales, así como por el contacto directo con ellos o con sus secreciones».