Mallorca instala 210 cámaras y 20 sonómetros para sancionar carreras ilegales y saber cuántos coches circulan
Los trabajos ya han comenzado y está previsto que la red completa esté instalada en octubre
La Serra de Tramuntana tendrá 32 cámaras equipadas con lectores de velocidad y de ruido

El Consell de Mallorca ha iniciado la colocación de las primeras cámaras de la red de 210 dispositivos de control que vigilarán las carreteras para evitar carreras ilegales y controlar la entrada de vehículos en la isla, una vez entren en vigor el próximo verano las limitaciones sobre el particular, como sucede ya en Ibiza.
Los dos primeros equipos se han instalado estos días en la carretera que enlaza Lluc con sa Calobra y en la entrada de Caimari. Se trata de una inversión de 1 millón de euros financiada por el Govern a través del Fondo de Insularidad.
La red incluirá, además, cinco cámaras en los puertos de Palma y de Alcúdia para regular la entrada de vehículos en cumplimiento de la Ley para la Regulación de la Afluencia de Vehículos, así como 20 sonómetros a lo largo de la Ma-10 para medir los niveles de ruido.
Los trabajos ya han comenzado y está previsto que la red completa esté instalada en octubre. A medida que se colocan las cámaras, ya empiezan a generar datos; por lo tanto, no se tendrá que esperar a tener toda la red terminada para ponerla en funcionamiento.
Han asistido al inicio de la instalación el consejero de Territori, Mobilitat i Infraestructures, Fernando Rubio; los alcaldes de Selva, Joan Rotger, y de Escorca, Antoni Solivelles, así como los directores insulares de Movilidad, Rafel Oliver, de Infraestructuras, Rafel Gelabert, y representantes de la Plataforma Indignados Ma-10.
El consejero Fernando Rubio ha recordado que «esta era una petición de los vecinos de varios municipios de la Sierra de Tramuntana donde se detectaban problemas de carreras ilegales, y que con el tiempo ha evolucionado hacia un proyecto que también contribuirá a crear la infraestructura necesaria para aplicar la ley de regulación de entrada de vehículos».
Esta norma la aprobó el pleno del Consell el pasado día 5 de junio y ahora está pendiente de tramitación en el Parlament para su aprobación definitiva y entrada en vigor.
«Nuestro objetivo es que, cuando la ley se apruebe definitivamente, entre en vigor de forma inmediata. Por ello, será fundamental la información que proporcionarán estas cámaras, tanto para fijar los topes de entrada de vehículos como para detectar los coches que circulen por Mallorca sin la autorización correspondiente».
El Consell de Mallorca ultima con Autoridad Portuaria de Baleares la firma de un convenio de colaboración para instalar 5 cámaras —dos en el puerto de Alcúdia y tres en el de Palma— con la finalidad de controlar y contar los vehículos que entren en Mallorca en aplicación de la futura ley.
Estos dispositivos ofrecerán datos exactos sobre el flujo total de vehículos que entran y salen de Mallorca por los puertos de la isla cada semana, cada mes y cada año. Además, permitirán identificar los vehículos con matrícula extranjera y contabilizar los coches de alquiler que pasan por estas instalaciones portuarias.
La institución insular facilitará el acceso a la información de las cámaras a la Dirección General de Tráfico (DGT), organismo que tiene la competencia sancionadora y reguladora en la materia. De hecho, los aparatos que se instalan han sido homologados por la propia DGT. Las tareas se desarrollan en varias fases y se ha comenzado por la colocación de los equipos en la Serra de Tramuntana.
En la actualidad, se están instalando 105 dispositivos con lectores de matrícula y conteo de vehículos, 105 de vigilancia y 20 sonómetros en toda Mallorca. En concreto, la Serra de Tramuntana contará con 32 puntos de control, cada uno equipado con cámaras para vigilar la carretera y contar los vehículos, así como con lectores de velocidad y de ruido.
Esta mejora supone duplicar los puntos de control en las vías de la isla, ya que se añaden 52 nuevos a los 53 existentes. Asimismo, se renuevan todas las cámaras antiguas, que hasta ahora solo ofrecían la posibilidad de contar coches. A partir de ahora, cada punto dispondrá de un dispositivo de vigilancia y de otro de control de velocidad y conteo, lo que permitirá medir el tráfico de la red viaria con mucha más precisión.
La nueva tecnología, que utiliza inteligencia artificial (IA), es capaz de distinguir los diferentes tipos de vehículos, leer matrículas e incluso detectar bicicletas.
Inicialmente, el proyecto se presentó como la instalación de una treintena de cámaras en la Sierra de Tramuntana, pero finalmente se amplió a petición del Govern de les Illes Balears, la Guardia Civil, varios ayuntamientos y otras instituciones.