Una llave de judo acaba con el espectáculo bochornoso de una espontánea animalista en la plaza de toros de Palma
Un placaje y una llave de judo abortaron la acción de la espontánea que reclamaba con una pancarta la "abolición" de los toros

Una efectiva llave de judo de un empleado de la plaza de toros de Palma acabó anoche con el intento de minuto de gloria de una espontánea animalista que saltó al ruedo del Coso Balear en la segunda y última corrida del verano mallorquín en este emblemático escenario. La técnica de las artes marciales llevó a la espontánea, a su pancarta y a sus proclamas, al suelo comiendo albero.
La espontánea aprovechó un momento de exhibición de pañuelos en el tendido para reclamar una oreja para colarse en el albero y, desde el centro, exhibir durante menos de un segundo una pancarta pidiendo la «abolición» de las corridas de toros. Tuvo poco éxito tanto por su falta de destreza para desplegar la pancarta como por la habilidad del empleado que le hizo un placaje perfecto que inmediatamente remató con una muy efectiva llave de judo.
Fue la anécdota de una agradecida noche de toros en Palma con 6.000 personas en el tendido. Un festejo del que salió especialmente victorioso el pacense Alejandro Talavante que salió de la plaza a hombros y con tres orejas.
Fue el mejor torero de unanoche que encendió José Mari Manzanares. No lució en Palma. Ni él ni el primer toro en suerte. Le libró del olvido una muy buena estocada en su segundo toro, lo que le valió cortar una oreja.
Faena de lujo de Talavante, especialmente en su segundo de la noche. Un toro de Núñez del Cuvillo que se quiso apuntar a la fiesta del éxito de Talavante.
Por su parte, el peruano Roca Rey, vivió una noche de sufrimiento en Palma. Aún renqueante de su grave cogida de abril en la Maestranza de Sevilla, no lució. No lo hizo ni en su primer toro ni en un segundo astado que se pasó la faena pegado al burladero. No se llevó premio alguno de la plaza de toros de Palma.