Dos pueblos de Mallorca advierten ya a sus vecinos de que no pueden beber ni cocinar con agua del grifo
El alto nivel de sodio lo desaconseja, aunque sí se pueden usarla para lavar, ducharse o limpiar
La sequía y el aumento de la demanda en verano dispara su presencia a unos niveles máximos

Dos pueblos de Mallorca advierten a sus vecinos que no pueden beber agua del grifo por el alto nivel de sodio en sendos bandos municipales en los que han recomendado no usar el agua de la red pública tampoco para cocinar, aunque sí pueden seguir empleándose para la higiene personal o la limpieza de los utensilios de cocina y de la vivienda.
Los ayuntamientos de Campos y de Ses Salines han alertado de que el agua de sus redes públicas no es apta para el consumo humano debido a los elevados niveles de sodio que presenta.
El Ayuntamiento de Campos, en un bando municipal, ha señalado que la concentración de sodio por encima de los valores permitidos está provocando que el agua tenga un gusto «ligeramente salado» y que, por lo tanto, se desaconseje beberla o usarla para cocinar.
Sí que se puede emplear para tareas de higiene personal o de la casa. Una vez recuperados los valores permitidos, el Ayuntamiento y la Mancomunitat del Migjorn avisarán a la población.
Campos ha aprovechado para pedir a la ciudadanía que «extreme las precauciones» y haga un uso responsable del agua. Está prohibido emplear la red municipal para llenar piscinas o regar huertos y jardines.
El Ayuntamiento de Ses Salines, por su parte, ha explicado que, debido a la sequía y al incremento de la demanda durante los meses de verano, los niveles de sodio del agua de la red pública han superado los niveles máximos permitidos por la legislación vigente y, por lo tanto, ha dejado de ser apta para el consumo humano.
Con la llegada de las lluvias y la reducción de la demanda pasada la épica estival, ha estimado Ses Salines, los niveles de sodio se irán reduciendo hasta que el agua vuelva a ser apta para el consumo. Una vez se logre, se dará aviso a la población.
A lo largo de este verano, como es habitual, han sido varios los municipios de Baleares que han tenido que aplicar restricciones al uso del agua de la red pública. Uno de los últimos fue Manacor, que a finales de agosto decretó medidas para reducir el consumo y evitar que el estado de los recursos hídricos, especialmente de los acuíferos, continúe empeorando.
EL Ayuntamiento hizo un llamamiento a hacer un uso responsable del agua y evitar cualquier consumo innecesario.
En el caso de las viviendas que dispongan de piscina, recomendó mantenerla cubierta cuando no se utilice, ya que esta medida contribuye a reducir las pérdidas de agua por evaporación. También a los propietarios de jardines con césped sustituirlos progresivamente por otras especies más adaptadas al clima mediterráneo.
En comercios e industrias, el Ayuntamiento aconseja revisar las instalaciones para detectar y reparar posibles fugas o pérdidas de agua. Igualmente a las comunidades de propietarios que avancen hacia la individualización de los contadores, puesto que disponer de información sobre el consumo de cada vivienda facilita la detección de un consumo excesivo y puede contribuir a generar un ahorro tanto de agua como económico.