Indignación en Palma: un joven magrebí se ducha en una fuente de agua potable en pleno parque Krekovic
Un viandante grabó al incívico lavándose las piernas y los pies en la infraestructura municipal
La indignación vecinal ha vuelto a encender los ánimos en el barrio palmesano de Nou Llevant. Un grupo de residentes ha sorprendido y grabado a un joven magrebí utilizando una fuente pública de agua potable para ducharse a plena luz del día.
La instalación, destinada de forma exclusiva al consumo de agua, se convirtió en una ducha improvisada, desatando el rechazo inmediato y frontal de todas las personas que presenciaron la escena.
El suceso ocurrió en pleno parque Krekovic, uno de los puntos verdes más concurridos de la barriada y una zona con un elevado tránsito diario, frecuentada de forma habitual por ancianos y familias con niños. En las imágenes difundidas se observa con total claridad cómo el varón se lava los pies y las piernas directamente sobre la infraestructura municipal, ante la mirada atónita e incrédula de los transeúntes.
Impactado por lo que estaba ocurriendo en ese instante, un testigo no dudó en sacar su teléfono móvil para inmortalizar el momento y denunciar públicamente el incivismo de manera inmediata.
Los vecinos de la zona recalcan que este episodio no representa un hecho aislado o puntual, sino que se suma a una serie de conductas incívicas recurrentes que se extienden a otros puntos de Palma. Sin ir más lejos, la barriada de Pere Garau ha registrado en el pasado episodios prácticamente idénticos.
En aquella ocasión, varios residentes también registraron a inmigrantes de origen africano utilizando como duchas particulares las fuentes de la empresa municipal Emaya, diseñadas e instaladas únicamente para el abastecimiento de agua potable.
Aquel antecedente tuvo lugar en la plaza de Pere Garau, un enclave concurrido a escasos metros del mercado municipal y con un enorme flujo diario de peatones. En ese caso, un hombre fue fotografiado lavándose los pies en el surtidor público, una imagen que generó un fuerte malestar en el barrio.
La repetición de estos actos incívicos en zonas tan transitadas como el parque Krekovic o la plaza de Pere Garau reabre el debate sobre la falta de respeto por el equipamiento urbano y aviva la crispación de unos vecinos que exigen el cuidado de las instalaciones públicas y la protección del espacio común destinado a las familias y mayores del barrio.