Los chiringuitos de Formentera se rebelan y por segundo año consecutivo no desmontan sus instalaciones
Plantan cara a Govern y Consell de Formentera y no los desmantelan del 15 de enero al 15 de febrero
El Consell ya advirtió a los concesionarios que "la reiteración de infracciones tendría consecuencias"

Los chiringuitos de Fomentera se rebelan y por segundo año consecutivo no desmantelan sus instalaciones entre el 15 de enero y el 15 de febrero, tal y como están obligados por el contrato de concesión y el reglamento de Costas.
El año pasado la negativa de los concesionarios a cumplir con lo contemplado en este normativa se saldó con una multa de 1.500 euros, algo que todo apunta sucederá en esta ocasión, si bien el Govern podría aumentar la cuantía de la misma por reiteración del incumplimiento, e incluso revocar la concesión a los titulares de estos negocios.
El Ejecutivo balear, a través de la Dirección General de Costas y Litoral, mantiene abierta una investigación formal sobre la posible caducidad de la concesión otorgada a los actuales gestores de quioscos, después de que se detectaran incumplimientos y retrasos en la ejecución de lo previsto en el pliego. También existen expedientes sancionadores abiertos por incumplimientos de los concesionarios, que no desmontaron estos quioscos playeros fuera de temporada.
No obstante, hay que apuntar que hay concesionarios que ya de por sí incumplieron con la obligación de instalar estructuras desmontables, tal y como recoge el reglamento de Costas, que deja bien claro que las instalaciones serán de temporada y desmontables en todos sus elementos, algo que no ocurre en todos los casos.
Ahora será la citada dirección general y el Consell de Formentera los que tengan que decidir el calado de las medidas a adoptar por este flagrante incumplimiento. De poco ha servido, en este caso, la advertencia lanzada hace escasas fechas por la consellera del área y vicepresidenta primera del Consell, Verónica Castelló, de que el cumplimiento de los pliegos de las condiciones de la concesión de estas instalaciones no era opcional y que «la reiteración de infracciones tendría consecuencias».
Este conflicto viene a sumarse a los 72 expedientes abiertos por el Consell de Formentera, a través de la Conselleria de Medio Ambiente, con procedimientos sancionadores ante la detección de incumplimientos reiterados en diferentes concesiones, fruto de las inspecciones técnicas realizadas a estos chiringuitos durante la pasada temporada turística.
Entre las infracciones más habituales destacan la falta de registros obligatorios de limpieza y mantenimiento, los incumplimientos de la oferta complementaria comprometida en los pliegos, así como deficiencias en materia ambiental, especialmente en lo que se refiere a la separación de residuos, el uso de materiales no autorizados y la protección del sistema dunar.
Además, se han detectado de forma reiterada incumplimientos de los precios regulados, especialmente en la venta de agua, que vulneran las condiciones establecidas en los pliegos de prescripciones técnicas. También se sancionaron deficiencias en seguridad, higiene, información a los usuarios y mantenimiento general de las instalaciones.
Todo ello en nada contribuye a reconducir la situación, y más si como ahora ha sucedido, los concesionarios incumplen la obligación de desmantelar estas instalaciones un mes.
Los adjudicatarios argumentan que la permanencia de las instalaciones, facilitará su reapertura durante los fines de semana invernales, lo que contribuía a dinamizar la poco animada vida local invernal en esta pequeña isla, sin causar un impacto negativo significativo en el medio ambiente.
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